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22/05/2026

Walter Cortés: Del “desastre” que le dejó Gennuso a la cautela electoral

El jefe comunal de Bariloche gobierna con la lógica del que hace, no del que habla. Y no le tiembla la voz para decir lo que piensa de quienes lo precedieron. Fue duro con Gennuso y cauto con las alianzas: “Con Weretilneck caminamos juntos”.

Hay una forma de hacer política que Walter Cortés conoce bien y detesta. Es la del que toma café con leche y medialuna salada a la mañana y critica sin haber hecho nada. Llegó al municipio más grande de la Patagonia andina y encontró lo que él describe sin eufemismos “como un desastre”. Al mismo tiempo, es consciente que “la gente está mal, no le está alcanzando el dinero”, y es por eso que a su criterio “la gente le tiene bronca a la política”.

Por eso, al ser consultado por eventuales alianzas políticas con el Gobernador Alberto Weretilneck se mostró cauto, porque “hoy hay que ponerse a hacer obras, porque largar una campaña política un año antes de las elecciones, me parece una irresponsabilidad. Porque empezamos a marear la gente. Es como quien dice, vas y apaleas el avispero al pedo”.

Con el mismo estilo frontal que lo caracteriza, explicó su relación con el Gobernador a la luz de los hechos cotidianos: “Está ayudándonos con obras acá en Bariloche. Viene, se dedica, nos ayuda y camina conmigo”.

Cortés, sin embargo, pierde la cautela cuando analiza a sus antecesores, sobre todo cuando analiza el rol del ex Intendente Gustavo Gennuso. Sin metáforas ni eufemismos, dice que fue "un inútil total".

Explicó que Gennuso alquilaba máquinas que él compró en apenas medio año de gestión. Y que esas decisiones, generaron una deuda de 15 millones de dólares que el municipio todavía carga. Los terrenos municipales, según el intendente, terminaron en manos de amigos. El gremio hacía lo que quería. Los empleados fichaban y se iban a sus casas.

¿Cómo le dieron el título?

“Un inútil total. Un ingeniero. Un tipo que fue preparado. ¿Cómo le dieron el título? Yo digo, si a Gennuso le dan para hacer alguna algún arma, es posible que se le reventara en la mano, porque la verdad que lo que hizo con la intendencia fue tremendo. Tremendo el daño que le hizo a la sociedad barilochense”, dijo en Toca Madera, por Radio Noticias de Viedma.

Recordó que “este hombre tenía ayuda nacional, tenía ecotasa (que yo no tengo) con una acreditación récord de recursos porque había mucho más turismo que el que hay hoy, y no hizo nada”. En el aspecto administrativo, aseguró que “la municipalidad era un desastre. El gremio hacía lo que quería, la gente, los empleados no trabajaban. Iban, fichaban, y se iban a su casa”.

El intendente repasó su gestión actual, marcada por casi 140 cuadras de pavimento de cemento puro —“el que dura 40 o 50 años”, aclara— y una pileta de natación climatizada, olímpica, con una piscina de grandes dimensiones para los vecinos de Bariloche.

Interpreta la forma de hacer política a partir de las realizaciones y lo detalla: "Yo estoy haciendo una obra y quiero terminarla, porque quiero que la gente viva bien. Y si eso es un gesto político, bueno, será otra forma de hacer política”. Y argumenta en favor de su mirada sobre la política convencido de que “hoy la política no le ha resuelto nada a la gente”.

Juntos y sin apuro

La pregunta sobre el gobernador Alberto Weretilneck y una posible alianza política recibe una respuesta que dice mucho del estilo de Cortés. "En la cancha se ven los pingos", dice, con el refrán que zanja cualquier especulación. Y agrega algo que funciona como su filosofía de la política territorial: para caminar, hay que caminar juntos. El gobernador, dice, “está ayudando con obras en Bariloche, viene, se dedica, caminamos juntos”.

No lo desvela el futuro electoral y para Cortés la premisa es “hacer obras”. Consideró que “largar una campaña política un año antes de las elecciones me parece una irresponsabilidad total.  Porque empezaba a marear la gente. Es como quien dice: Vas y apaleas el avispero al pedo”.

Sobre eventuales alianzas, dijo que “si son tres meses antes de la elección, vaya y pase. Pero si no, ¿para qué? ¿Para vivir uno en la radio criticando al otro, al otro, y al otro? Para que el pueblo esté diciendo: mirá cómo se pelean por el queso. Porque la gente piensa eso, vamos decir la verdad”.