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MISTERIO

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24/05/2026

Rocío Igarzábal sorprendió con una experiencia inexplicable ligada a Georgina Barbarossa

Rocío Igarzábal reveló la experiencia paranormal que vivió con el marido de Georgina Barbarossa

En una revelación que asombrosamente combina lo inexplicable con lo cotidiano, Rocío Igarzábal compartió una experiencia paranormal vivida junto a Georgina Barbarossa, dejando entrever una dimensión desconocida de su pasado convivencia con la reconocida conductora.

La situación surgió durante una noche común en la vivienda compartida, donde ambas artistas se encontraban conversando en la cocina, sumergidas en recuerdos personales y hablando acerca de la figura ausente pero omnipresente de Vasco Lecuna, el fallecido marido de Barbarossa. Apenas comenzaron a evocar aquellos momentos vividos con él, el ambiente tomó un giro inesperado al encenderse la televisión por sí sola a un volumen considerable, sorprendiendo a Igarzábal de manera eléctrica, en un sentido casi espiritual.

 
 
 
 
 
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Este evento, que podría haber dejado perplejo a cualquiera, fue recibido con sorprendente naturalidad por su anfitriona. Georgina Barbarossa reaccionó, sin escalofrío aparente, a la misteriosa manifestación con una mezcla de humor y asombro, dejando claro que para ella, esas experiencias eran casi eventos familiares en su vida diaria. “¡Dale, Vasco! ¡Dejate de joder!”, exclamó divertidamente, mientras el aparato obedecía apagándose de manera igualmente inexplicable.

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Extrañada por la tranquilidad de su amiga, Rocío Igarzábal pronto comprendió que lo acontecido no era un hecho aislado en aquel hogar. Barbarossa describió cómo fenómenos similares, como cuadros cayendo sin razón aparente, componían su vida diaria. La actriz no dejó de preguntarse sobre la improbable coincidencia y expresó esa sensación de piel erizada al recordar la escena.

A pesar del shock inicial, Igarzábal ha encontrado una forma jocosa de lidiar con estos recuerdos inquietantes. Contó cómo, durante las ausencias de Barbarossa, trataba de ahuyentar aquella presencia invocando al espíritu de Vasco, asegurando que éste se marchara junto a la conductora cada vez que salía. Dichas anécdotas, contadas con humor, dejan entrever un vínculo entre el mundo material y el inmaterial, en una coexistencia que desafía las explicaciones lógicas convencionales, transformando el miedo inicial en una historia imborrable y digna de ser compartida por las risas que con el tiempo provocó.

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