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29/06/2026

Porfiri, el asesino de David Oliva, fue imputado por un intento de homicidio

Lo acusan de disparar un escopetazo a un vecino. Había sido condenado a 11 años y 8 meses de prisión, pena que terminó de cumplir en 2021.
Otra vez ante la justicia. El 29 de diciembre de 2008, él y Montecino asesinaron a David Oliva. Foto: Cipo360.
Otra vez ante la justicia. El 29 de diciembre de 2008, él y Montecino asesinaron a David Oliva. Foto: Cipo360.

Jonathan Porfiri es un nombre que resuena en la memoria colectiva en los barrios cipoleños. El 29 de diciembre de 2008 junto a otro adolescente, Héctor “Palito” Montecino, asesinó de un disparo a David Oliva. Ahora está imputado por un intento de homicidio ocurrido en la vereda de su propia casa, en el barrio Antártida Argentina.

 

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Según la acusación de la fiscalía, Porfiri le disparó con una escopeta “tumbera” (de fabricación casera), a muy corta distancia, a Pablo Lagos, un vecino que vive a 20 metros de la vivienda de la familia, en Jorge Newbery y Río Neuquén. La víctima recibió una perdigonada a la altura del ojo derecho. En una declaración que hizo cuando todavía se encontraba en el Hospital acusó directamente a Jonathan.

Según ese testimonio, el sábado a la madrugada fue a reclamar al hermano, Gonzalo, una deuda que tenía y cuando estaba hablando a través de la ventana apareció Jonathan con un arma – que no pudo identificar, pero que “parecía una escopeta” -, y le disparó. También explicó que salió corriendo a pedir ayuda pero que no recordaba cómo hizo para llegar al Hospital Moguillansky.

Como consecuencia del disparo, Lagos perdió la visión del ojo derecho y muy posiblemente pierda también el ojo en forma completa. Todavía falta retirar algunos perdigones del músculo óptico, precisó la fiscal Natalia Poblete.

El hecho se produjo en el barrio Antártida Argentina. La víctima y el agresor son vecinos: viven en la misma cuadra a menos de 20 metros. Foto: gentileza.

 

El enojo y la versión de Porfiri

A todo esto, Porfiri tiene una versión completamente diferente. Pero antes de exponerla pidió que le cambien el defensor oficial porque sentía que no lo representaba correctamente. “Me está mandando a la horca”, le expuso a la jueza de garantías, Agustina Bagniole.

Luego de un cuarto intermedio, las dudas parecieron aclararse porque el acusado su defensor, Marcelo Caraballo, regresaron y la audiencia continuó. Allí, Porfiri brindó su historia: sostuvo que el autor del disparo fue su propio hermano Gonzalo, que era el que tenía relaciones con Lagos.

Lagos llegó como a las 4 de la novia, completamente en pedo o empastillado, con su novia, Araceli, en moto. Fue a exigirle a mi hermano una plata que había sacado de algo que robaron. Después se fue pero amenazó que iba a volver”, contó.

Y volvió: “pero con su primo; y venían los dos armados con cuchillos. Empezaron a tirar piedras. Después abrieron el portón de la casa. Ahí fue cuando mi hermano le tiró. Mi hermano nunca salió a la vereda; el fue el que entró porque quería robarle el televisor”, relató.

 

Jonathan Porfiri (izquierda), junto al defensor oficial Marcelo Caraballo. Foto: Cipo 360)

 

La decisión de la jueza

Para la jueza Bagniole, la teoría de la fiscalía tuvo más peso que el de Porfiri. Le pareció poco convincente la hipótesis de la “confusión de identidades” que esbozó la defensa, y si Lagos tenía una disputa con Gonzalo era difícil que se pudiera confundir. Así que a la luz de los elementos que hay hasta ahora, estimó que la acusación contra Jonathan está suficientemente fundada.

Por otra parte, reconoció el pedido de la fiscal y aceptó un pedido de prisión preventiva por un mes. La medida de una prisión domiciliaria no resulta efectiva: se necesitan 500 metros de distancia entre las personas y la víctima vive a 20 metros. A último momento, Porfiri preguntó si podía pasar esos días en la casa de su madre, en Costa Sur. Un pedido que será estudiado para ver si la casa reúne las condiciones necesarias.