Juicio por la muerte de Maradona: su masajista contó cuáles fueron las últimas palabras del 10

Taffarel atendió a Diego Maradona en la casa del partido de Tigre donde el Diez estaba instalado para atravesar el postoperatorio tras una cirugía en la Clínica Olivos, en Vicente López.

6 agosto, 2026

En el marco del juicio por la muerte de Diego Maradona, un testimonio clave emergió este jueves, aportando detalles impactantes sobre el estado y las circunstancias vividas por uno de los futbolistas más icónicos de la historia. Nicolás Taffarel, el masajista personal del Diez, reveló su última interacción con Maradona y puso bajo la lupa las decisiones médicas que rodearon sus últimos días.

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En su detallada declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal No 7 de San Isidro, Taffarel describió a Maradona durante sus últimos días en la casa de Tigre, lugar donde vivió su convalecencia tras una intervención quirúrgica en la Clínica Olivos.

“En la fase inicial de la hospitalización en casa, noté un reseteo psicológico en Diego. Había recuperado cierta vitalidad intelectual, aunque físicamente se enfrentaba a las mismas limitaciones que siempre: dificultades para caminar y un edema persistente en la pierna derecha”, narró el masajista, añadiendo que esa chispa experimentada llegó a debilitarse en los días que precedieron el 25 de noviembre de 2020.

'No mostraba voluntad para levantarse, comer o seguir sus rutinas básicas. Incluso el rechazo a las sesiones de masajes era evidente', explicó Taffarel, quien también destacó la imagen que sus piernas hinchadas proyectaban: una hinchazón creciente que formaba parte de un alarmante deterioro físico.

Durante la visita del 24 de noviembre, un día antes de que Maradona partiera, Taffarel hizo un esfuerzo consciente por alentarlo. Encontró al Crack reposando en una habitación improvisada en la planta baja, debido a su impedimento para subir escaleras.

Con la intención de animarlo, propuso reiterar una de las actividades preferidas de Diego: "Tomar unos tereres", le sugerí. Sin embargo, la respuesta que recibió resonó con gravedad: "No quiero nada Taffita, ya está". Estas palabras, que de alguna forma reflejaron el agotamiento y resignación de Maradona, fueron las últimas que el masajista escuchó de su estimado paciente.