Alerta en Europa: un turista franco-argentino contrajo hantavirus Andes y buscan sus contactos

Francia confirmó el caso importado de la variante sudamericana en un ciudadano que reside en el país y recorrió varias regiones galas durante julio.

7 agosto, 2026

El Ministerio de Salud de Francia encendió las alarmas sanitarias tras confirmar un caso positivo de hantavirus de la cepa Andes en un turista franco-argentino. El paciente, que vive en Argentina, recorrió las regiones de Nueva Aquitania, Isla de Francia y Normandía durante la segunda quincena de julio.

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Actualmente el hombre se encuentra aislado junto a su grupo familiar en España. Las autoridades del Centro Nacional de Referencia (CNR) ratificaron el diagnóstico y confirmaron que la persona presentó un cuadro clínico leve y que ya no manifiesta síntomas de la enfermedad.
 
La preocupación central de los epidemiólogos europeos radica en que la cepa Andes posee la rara capacidad de transmitirse de persona a persona mediante el contacto estrecho y prolongado. Por este motivo, se inició un exhaustivo rastreo epidemiológico para localizar a todas las personas que compartieron espacio con el viajero.
 
La Dirección General de Salud Pública francesa convocó de urgencia a una junta de expertos científicos para coordinar el plan de contingencia a nivel continental. Los profesionales aclararon que este episodio no guarda ninguna relación con el brote cerrado en julio dentro del crucero MV Hondius.
 
¿Qué es el hantavirus y por qué alerta la cepa Andes?
El hantavirus es un virus raro transmitido habitualmente por la inhalación de polvo contaminado con orina o heces de roedores infectados. Carece de vacunas o tratamientos médicos específicos y su periodo de incubación dura entre una y seis semanas, manifestándose inicialmente con fiebre alta, fatiga extrema y dolores musculares.
Existen unas 140 variedades del virus en todo el mundo. En Europa y Asia suele manifestarse como una fiebre hemorrágica con síndrome renal, mientras que en el continente americano ataca bajo la forma de síndrome cardiopulmonar, una variante mucho más grave que puede resultar mortal.
 
La cepa Andes, originaria de Sudamérica, encendió las alarmas en el Viejo Continente justamente por su peligrosidad y por romper la regla general de contagio, ya que los humanos pueden transmitirse el virus entre sí sin necesidad de la intervención de un roedor. Los casos graves de esta variante pueden derivar rápidamente en un daño renal severo o en una insuficiencia respiratoria aguda que requiere asistencia mecánica.