Abuso sexual: quiénes fueron las víctimas del imputado en la causa

En el expediente figuran seis casos de agresiones a menores y adolescentes.

8 agosto, 2026

La policía y la fiscalía allanaron la vivienda del imputado el año pasado: secuestraron el teléfono celular y la notebook. Foto: archivo.
La policía y la fiscalía allanaron la vivienda del imputado el año pasado: secuestraron el teléfono celular y la notebook. Foto: archivo.

Con el correr de las horas se conocieron nuevos detalles sobre la investigación de los abusos sexuales cometidos contra niños y adolescentes en Cipolletti. Las víctimas del sujeto, identificado como Nelson Javier Bonilla Bravo, eran menores de edad, con graves carencias afectivas y económicas y en un grado extremo de vulnerabilidad. Trascendió que en dos casos, los pequeños estaban a su cuidado.

 

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Según pudo saberse, en la causa se lograron identificar hasta seis menores víctimas del accionar delictivo del sujeto: dos niños de 9 y 10 años, y dos adolescentes se encontrarían entre ellos. La característica en común: todos vivían en un asentamiento ubicado al norte del Anai Mapu.

El modus operandi de Bonilla Bravo era reiterado: invitaba a los menores a su vivienda para convidarles alguna comida o bebida, en los que disimulaba una droga para adormecerlos. Una vez inconcientes, los desnudaba y los sometía sexualmente.

Esas acciones eran filmadas con un teléfono celular y luego las imágenes se enviaban a otra persona, que está detenida e imputada por tenencia y distribución de imágenes de abuso sexual a menores.

Es probable que la causa contra el abusador llegue a una instancia de juicio abreviado: Bonilla reconocería su responsabilidad penal en los hechos, con lo que se evitaría revictimizar a los menores.

El imputado, de nacionalidad ecuatoriana, le pidió a sus abogados que traten de incluir la figura del “extrañamiento”: su expulsión de la Argentina hacia su país de origen. Allí no tiene cuentas pendientes con la justicia, por lo que quedaría en libertad.

 

Investigan una red de comercialización de imágenes

En julio del año pasado la causa fue declarada “compleja” y se extendió el tiempo de investigación por 12 meses. Todos los plazos – incluyendo la prisión preventiva -, se prorrogaron luego de la feria judicial.

Los investigadores están tratando de comprobar si detrás de los dos sujetos existe una red que se dedica a comercializar este tipo de imágenes. La conexión entre ambos parece clara, a raíz de las comunicaciones que se comprobaron en la apertura forense del celular y la computadora personal de Bonilla.

Lo que se trata de demostrar ahora es qué hacia después el segundo detenido con esas imágenes y qué tipo de organización tiende sus redes detrás de los hechos.