Milei eliminó el "Día de las Infancias" por decreto y restableció el "Día del Niño"

El Gobierno nacional restableció la denominación tradicional para la celebración dedicada a los más chicos.

9 agosto, 2026

Este domingo volvió a cobrar relevancia una decisión del Gobierno de Javier Milei vinculada a la celebración dedicada a los más chicos: el regreso oficial de la denominación “Día del Niño”, en reemplazo de la expresión “Día de las Infancias” que había sido adoptada en distintos ámbitos durante los últimos años.

Cabe destacar que, aunque la denominación sufrió modificaciones, la fecha de celebración ha permanecido constante desde 2013. El tercer domingo de agosto se consagró entonces como el día oficial tras varias reubicaciones que datan desde 1960, en parte influenciadas por la Cámara del Juguete y sus motivaciones comerciales. La última gran alteración fue en 2011, una decisión pragmática para evitar que coincidiera con las elecciones PASO programadas para esa ocasión.

Desde su institución, la fecha ha recorrido un camino complejo. A pesar de las búsquedas de sincronía con el mercado y de los intereses partidarios —como fue evidente en los reclamos para prever interferencias electorales—, el "Día del Niño" construyó un nicho en los calendarios familiares y comerciales. El restablecimiento de su denominación por parte de Milei es visto más como un acto simbólico que como un cambio tangible en las dinámicas ya establecidas.

El debate sobre cómo llamar a esta jornada no es nuevo. Año 2020 fue un año de discusión, cuando Gabriel Lerner, el secretario Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia en ese momento, sugirió una revisión en el espíritu de inclusión y representación de la diversidad infantil. Propuestas como "Día de las Infancias" comenzaron a emerger, reflejando una visión más plural del desarrollo de los niños.

Sin embargo, el decreto de Milei responde a una demanda de volver a una nomenclatura reconocida y aceptada socialmente. Así, mientras algunos lo celebran como un acierto por preservar las tradiciones, otros lo perciben como una oportunidad perdida para fomentar un lenguaje más inclusivo.