La planta industrial que puede cambiar el perfil de las ciudades ubicadas en la costa de Río Negro

La inversión de USD 51.000 millones, contempla una planta para separar los gases ricos del gas. Se pueden exportar, pero también pueden convertirse en materia prima de una planta petroquímica.

15 agosto, 2026

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó que el anuncio de YPF, Eni y XRG del jueves pasado —la adhesión al RIGI del proyecto Argentina LNG— incluye una planta separadora de los líquidos que trae el gas y que se construirá en la costa provincial, entre Fuerte Argentino y Sierra Grande. Según el mandatario, esa infraestructura "va a permitir fundar el polo petroquímico" y les dará a las localidades costeras un perfil industrial que hasta ahora no tenían.

"Todo lo que se planteó en su momento del Río Negro exportador de gas y de petróleo ya es una realidad, y mes tras mes, año tras año, se van consolidando estas propuestas", señaló Weretilneck, quien remarcó que el anuncio de YPF representa además un hito histórico para la Patagonia: "Es la primera vez en toda nuestra historia como Patagonia que nuestros recursos naturales se van a exportar por la Patagonia. Hasta estos años, todo el gas y el petróleo, la electricidad de la Patagonia se iba al norte, y el empleo se generaba en el norte, y la actividad económica se generaba en el norte."

 

Qué es la planta separadora y dónde se hará

La instalación que menciona Weretilneck es la planta fraccionadora de líquidos del proyecto Argentina LNG, la sociedad que integran YPF, la italiana Eni y la emiratí XRG. Según reconstruyeron distintos medios especializados tras los anuncios de las últimas semanas, la planta se levantará en la costa rionegrina, en una franja ubicada entre Fuerte Argentino (cerca de Las Grutas) y Sierra Grande. 

La ubicación no es azarosa: es el punto donde converge la infraestructura troncal que baja desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica, como el gasoducto de 48 pulgadas y de unos 520 km, que transportará el gas hasta las plantas flotantes de licuefacción (FLNG) ancladas en el Golfo San Matías.

En paralelo, se hundirán los caños de un poliducto de 22 pulgadas, y de unos 526 km, dedicado exclusivamente a transportar los líquidos asociados al gas rico de Vaca Muerta, con una capacidad de 15.000 toneladas diarias, que representan el triple de lo que hoy transporta y produce el país en esta materia—.

Por sus dimensiones, distintas fuentes del sector la describen como la planta fraccionadora más grande de la Argentina, comparable en escala a la de Mega en Bahía Blanca, hasta ahora la referencia del país en este tipo de infraestructura.

 

Qué separa y para qué sirve

La función de la planta es tomar el gas "rico" o húmedo que llega desde Vaca Muerta —una mezcla de metano con otros hidrocarburos más pesados— y separar ("fraccionar") sus componentes antes de que el metano siga camino a licuefacción. De ese proceso se obtienen:
* Propano y butano, que conforman el GLP (gas licuado de petróleo, el gas envasado) y son insumo de la industria petroquímica.
* Etano, que es la materia prima para producir etileno y, a partir de él, plásticos.
* Gasolina natural**, que se exporta o se refina para combustibles.

Es decir: en lugar de que todo el gas rico viaje intacto hasta el barco licuefactor, una parte de su valor —los líquidos— queda separada en la costa rionegrina, disponible para agregarle valor localmente o exportarlo como materia prima.

El paso previo para fundar el polo petroquímico

Este es el punto que Weretilneck subrayó en la entrevista concedida a Canal 10,  y que coincide con lo que viene señalando en otras apariciones públicas, incluida su exposición en AmCham: la planta separadora no es solo una pieza logística del proyecto de GNL, sino la base de un desarrollo industrial posterior.

"Este proyecto de YPF, Eni y XRG significa eso: no solo los barcos produciendo GNL en la costa de la provincia, sino también la planta de separación de gases que nos va a permitir fundar el polo petroquímico y el polo que tiene que ver con la utilización del gas para otro tipo de actividades", dijo el gobernador. Y agregó que este desarrollo "no solo consolida a Neuquén y todo el Alto Valle de Río Negro, sino que también permite que en el golfo se genere una nueva actividad" productiva.

La lectura de Weretilneck es consistente con declaraciones del propio CEO de YPF, Horacio Marín, quien en la presentación del proyecto expresó su expectativa de que la disponibilidad de etano, propano y butano en la costa rionegrina atraiga "inversiones para hacer más petroquímica en Argentina". 

La ecuación es la que la provincia viene repitiendo desde el anuncio: primero la infraestructura de exportación (gasoducto, poliducto, FLNG), después la planta separadora, y sobre esa base, la posibilidad —todavía no confirmada por ninguna empresa— de una planta petroquímica que transforme el etano en etileno y derivados plásticos, replicando en el golfo San Matías el modelo que hoy tiene Bahía Blanca con el Mega y los complejos de Profertil y Dow.


No abandonar lo que somos

Para Weretilneck, el correlato territorial de esta infraestructura es el cambio de perfil de las localidades de la costa. "Cuando nos dan la posibilidad de cambiar Bahía Blanca por nuestro golfo es cuando empezamos a demostrar lo que somos capaces los rionegrinos y los neuquinos".
El gobernador fue cauto, sin embargo, en matizar las expectativas: remarcó que "va a ser un proceso" gradual y que la nueva actividad "no reemplaza lo que somos", en referencia a las economías tradicionales de la provincia. "Ni vamos a reemplazar la fruticultura, ni vamos a reemplazar la ganadería, ni vamos a reemplazar el turismo (...) lo bueno de esto es que genera un futuro mucho más optimista que el que teníamos", dijo.