Los terremotos en Venezuela dejaron más de 6300 muertos y miles de desaparecidos

A dos meses de la tragedia, el saldo de víctimas fatales continúa en aumento, mientras persisten miles de personas sin ubicar, familias sin hogar y un operativo de búsqueda activo.

18 agosto, 2026

La tragedia provocada por los dos devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio continúa dejando secuelas alarmantes. Casi dos meses después del desastre, el saldo de víctimas fatales ya superó los 6.300 muertos, según datos difundidos por las autoridades locales y reportados por medios internacionales.

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Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ocurrieron con escasos segundos de diferencia cerca de Yumare y San Felipe. La cercanía a zonas pobladas, su escasa profundidad y la violencia del sacudimiento —clasificado con una intensidad máxima de IX en la escala de Mercalli— explicaron la gravedad del impacto.

El impacto sobre la población y la infraestructura fue devastador desde el primer momento. Informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) indicaron que miles de familias perdieron sus hogares, mientras que más de 16.700 personas resultaron heridas. Hasta la fecha, los organismos internacionales y de asistencia médica han tenido que brindar apoyo directo a más de 117.000 damnificados.

Uno de los puntos más complejos y debatidos del desastre sigue siendo el número exacto de personas desaparecidas. Mientras el conteo oficial de fallecidos se actualiza semana a semana, registros independientes citados por agencias internacionales ubican en alrededor de 29.000 los ciudadanos con paradero desconocido, un número que refleja la falta de balances definitivos.

Frente a la magnitud de la catástrofe, la respuesta humanitaria de la ONU y diversas ONGs sigue desplegada en las zonas más golpeadas. Las tareas prioritarias abarcan la provisión de alimentos, atención sanitaria, agua potable, alojamientos temporales y contención psicosocial para las comunidades afectadas, en un escenario donde la emergencia continúa completamente abierta.