El sorprendente presente de Andanin, la hija de Guillermo Vilas que vive lejos de la fama

Así luce hoy Andanin, la hija poco conocida de Guillermo Vilas, que tiene 22 años

23 agosto, 2026

En el mundo del tenis, pocas familias han resonado tanto como los Vilas. Sin embargo, mientras su apellido continua siendo un sinónimo de grandeza en la cancha, Andanin Vilas, hija del legendario Guillermo Vilas, opta por un camino alejado de las luminarias del deporte profesional.

Andanin, aún muy joven con solo 22 años, vive una realidad diferente en Montecarlo. A diferencia de muchas otras figuras nacidas bajo un legado tan robusto, ella ha elegido un camino que valora tanto la mente como el cuerpo. Combinando estudios de Administración de Empresas con un amor persistente por el tenis, Andanin construye un futuro equilibrado, cultivando su intelecto y su fortaleza física.

La influencia de su padre fue evidente desde muy joven. Guillermo Vilas, conocido por su estilo único y estratégico en la cancha, fue su primer maestro. Aunque intentó transmitirle su estilo de juego característico, inspirado por su mano izquierda y el sereno poder de su revés a una mano, Andanin poco a poco fue cultivando un estilo propio. La joven atleta, nacida en París, rápidamente dejó en claro que, aunque heredera del legado Vilas, escribiría su propia historia sobre el polvo de ladrillo.

Lee también: El costado más íntimo de Mercedes Sosa que permaneció oculto durante años


La vida de Andanin refleja un mosaico de culturas y experiencias. Con raíces que se extienden hasta Tailandia a través de su madre, Andanin con sus hermanos creció marcadamente influenciada por una diversidad cultural rica y ecléctica. Pese a sus múltiples estancias transcontinentales; desde República Dominicana hasta Europa, su corazón reclama un espacio en Argentina. Su iniciativa de cambiar su representación del tenístico desde Tailandia a Argentina es un testimonio de su sentido de pertenencia.

Su trayectoria dentro del deporte comenzó con pasos firmes. Desde que debutó profesionalmente, y sin miedo frente a retadores de experiencia en escenarios como el Future de Palmanova, hasta sus más recientes competiciones en Monastir, su tenacidad en sus compromisos deportivos resuena con los valores de su padre. Sin embargo, su enfoque de vida trasciende la cancha hacia un horizonte académicamente ambicioso.

Al recordar un momento con su padre, se alcanza a comprender la esencia de su carácter. 'Algún día podrás ser la número uno', le dijo Guillermo en una sesión de entrenamiento. Estas palabras resuenan como un simbolismo profundo de la fe paterna transformada en determinación. Hoy, Andanin no compite para liderar rankings profesionales, sino para sostener esa pasión inherente que aprendió desde temprana edad. Andanin yace entre dos mundos; el de una promesa deportiva y el de una joven decidida a marcar un camino donde el equilibrio y la identidad sean los protagonistas.

Lee también: El tratamiento que eligió Noelia Marzol para transformar su cuerpo después de la maternidad