Corea del Sur servirá su último plato de sopa de carne de perro antes de la prohibición

Esa tradición quedará vetada a partir de 2027 y la norma contempla penas de hasta tres años de prisión o multas en caso de infringir la ley.

27 agosto, 2026

En Corea del Sur, el verano de 2027 marcará el final de una era en la que la sopa de carne de perro, conocida como 'bosintang', dejará de ser parte del menú culinario permitido. Una legislación aprobada en 2024 ha establecido la prohibición del comercio y consumo de estos animales, promoviendo un cambio significativo que ha inquietado tanto a defensores de animales como a quienes han mantenido vivo este nicho gastronómico durante generaciones.

Han sucedido muchos veranos en que la sopa de carne de perro se consumía de manera habitual, especialmente durante el 'boknal', un periodo especial de tres días reconocidos tradicionalmente como los más calurosos en el entorno cambiante de Corea del Sur. A lo largo de la dinastía Joseon, se estableció como una tradición profundamente arraigada, pero que ahora enfrenta su desaparición institucional.

A paso firme se ha documentado el declive en el sector de los negocios relacionados con el 'bosintang' en el mercado Sinjin, el cuál ha presenciado el cierre progresivo de esos restaurantes, quedando solo un par en pie para un verano final. Lee, una propietaria septuagenaria, comparte la frustración acumulada por sacrificios personales invertidos en un comercio profundo a su cultura e identidad.

Simultáneamente, el ente gubernamental surcoreano registra con notoriedad el avance de esta ley, habiendo hecho un recorrido por más de 2.000 establecimientos osados a considerar la inteligencia de cambiar su negocio o enfrentarse al final abrupto. Sin embargo, Lee sigue valorando si se unirá al cambio o si apenas adaptará su oferta a una inviabilidad económica sin el bosintang.

En debates que elevan el tono nacional, los activistas y movimientos animalistas han advocado por la terminación de prácticas percibidas como crueles, documentando durante años ambientes de cría donde las condiciones de vida para los perros eran dolorosamente deplorables.