Triste final: murió el joven baleado en la cabeza cuando viajaba en un auto de aplicación

Estaba internado en la terapia intensiva del Castro Rendón. Había pedido viajar hasta un domicilio del barrio Vista Hermosa, donde lo recibieron a los tiros.

29 agosto, 2026

La conductora del Renault Sandero entró al hospital de Centenario trasladando al joven herido. El joven de 21 años murió ayer producto del disparo en la cabeza. Foto: Centenario Digital.
La conductora del Renault Sandero entró al hospital de Centenario trasladando al joven herido. El joven de 21 años murió ayer producto del disparo en la cabeza. Foto: Centenario Digital.

El joven que había recibido un balazo en la región de las vértebras cervicales falleció ayer a la noche, luego de varias horas de agonía. La novedad fue confirmada por fuentes policiales. La fiscalía ordenó una autopsia que se realizaría durante la mañana de hoy. La carátula de la causa cambió: ahora se investiga un homicidio agravado por el uso de armas de fuego.

 

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La víctima fue identificada como Walter Subensa Figueroa, de 21 años, con último domicilio conocido en Centenario. El joven se había presentado como integrante de las fuerzas de seguridad, situación que fue descartada por la investigación. Sin embargo, en el asiento trasero del auto se encontró una riñonera con una pistola Glock calibre 9 mm, que no alcanzó a utilizar.

Durante la mañana también se realizarán varias pericias en el vehículo que lo trasladaba, para verificar si se encuentran proyectiles o nuevas huellas que puedan aclarar el hecho.

La triste historia comenzó el jueves a última hora. Cerca de las 23, el joven pidió un vehículo de la aplicación de viajes DiDi. Un Renault Sandero conducido por una mujer – que iba acompañada por su hija menor de edad -, lo pasó a buscar por su domicilio para trasladarlo hasta una vivienda de la calle Cuba, en el barrio Villa Hermosa. Un sector que está en la mira de los investigadores por los reiterados hechos de violencia que se han producido en las últimas semanas.

Según el testimonio de la mujer, el hombre se presentó como integrante de las fuerzas policiales. Cuando arribaron al lugar del supuesto destino fueron recibidos con una andanada de balas que impactaron sobre la luneta y el sector trasero del vehículo. Las descargas habrían sido tan sorpresivas que no le dieron tiempo de reacción. Uno de los proyectiles lo impacto en la zona del cuello.

La conductora tuvo la templanza de arrancar y salir a toda velocidad con la idea de ir a un lugar más seguro; cuando por el espejo retrovisor vio que su cliente estaba bañado en sangre. Fue cuando decidió cruzar centenario para dirigirse hacia el hospital Natalio Burd.

En virtud de su estado desesperante, decidieron trasladarlo en “código rojo” al hospital Castro Rendón, el hospital de mayor complejidad de Neuquén. Pero a pesar de las atenciones, Subensa Figueroa murió ayer a la noche.