El Gobierno nacional busca garantizar un salario bruto mínimo de $1 millón

La iniciativa llega en un contexto en el que el salario mínimo se ubica en $376.600, muy por debajo de los ingresos que perciben la mayoría de los trabajadores.

30 agosto, 2026

En un esfuerzo por abordar las desigualdades salariales y establecer metas claras en las próximas negociaciones paritarias, el gobierno nacional ha esbozado un nuevo objetivo ambicioso: introducir un salario mínimo bruto de alrededor de $1 millón para aquellos trabajadores que están bajo la protección de convenios colectivos. Esta medida, aunque relevante desde una perspectiva de negociación económica, no será un mandato vinculante ni ocasionará modificaciones en el salario mínimo, vital y móvil que se encuentra vigente actualmente.

Desde el ámbito gubernamental han enfatizado que esta cifra sirve como una referencia en las discusiones entre los sindicatos y las cámaras empresariales, buscando desapegarse de cualquier intento coercitivo mediante la imposición en acuerdos paritarios. El corazón del planteamiento gubernamental es garantizar que los empleados que se rigen por convenios colectivos alcancen un salario bruto de al menos $1.070.000. Tras deducciones, dicha cifra equivaldría a un salario neto de aproximadamente $890.000.

 

Sin embargo, surgieron interrogantes sobre la viabilidad de esta iniciativa tras revelarse datos de un estudio llevado a cabo por C-P Consultora, dirigido por el economista Federico Pastrana. Según el análisis, en una revisión de 27 convenios colectivos que observa las categorías iniciales de abril, solo un convenio, el del sector de Maestranza, reporta cifras justo por debajo del umbral marcado, con un salario bruto de aproximadamente $990.934. Esta representación denota cuán cerca finaliza el salario con respecto al objetivo del gobierno de $1.070.000.

Interesante resulta que estamos observando diferencias entre lo sugerido y lo actualmente registrado en los convenios. Diversos sectores, aunque superan levemente la línea del millón de pesos, podrían estar ubicados en el eje de las negociaciones que se implementarían: los sectores textiles, de sanidad con internación, y de la construcción.

Mientras que existen otros gremios cuya compensación inicial no sólo cumple, sino que excede ampliamente la nueva referencia, como es el caso de los trabajadores en áreas de seguridad, transporte de pasajeros, y entidades deportivas con cifras brutas que superan los $1.500.000. Esta disparidad se agudiza en comunidades profesionales como la de los bancarios y los aceiteros, cuyos convenios marcan salarios comenzando desde los $2 millones.