Cuáles son las provincias que ganan y las que pierden en el reparto de la coparticipación

El reporte analiza la fuerte divergencia que hay entre las diferentes jurisdicciones en materia de reparto de dinero.

11 septiembre, 2026

La reciente publicación de un detallado informe por parte de la Fundación Encuentro revela un panorama lleno de desigualdades en el reparto de la famosa coparticipación que asegura la distribución de recursos financieros entre las distintas provincias del país. Este estudio, observado bajo la lupa del análisis económico, presenta un escenario en el que, durante los primeros ocho meses de 2026, solo una provincia, Catamarca, ha logrado una ligera mejora del 0,3% en términos reales.

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El informe invita a reflexionar sobre la divergencia significativa que se manifiesta entre las diversas jurisdicciones, especialmente cuando se considera que varias de las más ricas económicamente aportan mucho más al sistema de lo que realmente reciben. Este desequilibrio en la coparticipación, que es parte del ADN financiero del país, no solo representa un reto en el presente, sino que se proyecta en futuras decisiones políticas como posibles reformas tributarias.

Según los acuerdos firmados con el FMI, el gobierno argentino tiene la obligación de presentar una reestructuración tributaria antes de finalizar el año 2026, aunque voces críticas apuntan que estas reformas podrían dilatarse hasta posterior a 2027.

La problemática de la coparticipación toma un cariz aún más importante cuando se trata de construir un nuevo consenso fiscal entre las provincias. La necesidad de acuerdos que apunten a la reducción efectiva de impuestos, similares a Ingresos Brutos, carga a las entidades provinciales con la presión de equilibrar sus respectivas economías mientras se enfrentan a un sistema de reparto de recursos intraprovincial intrincado y desigual.

Actualmente, la distribución de los ingresos generados por el IVA e Impuesto a las Ganancias tiene un margen de reparto estipulado de un 66,66% dirigido a las provincias, un 42,34% para la Nación, destinándose un 1% al financiamiento del fondo de ATN. En teoría, este reparto debería estar vinculado al Producto Bruto Geográfico de cada provincia, pero la realidad evidencia que el dinero no fluye de manera equitativa entre ellas.

El mismo análisis de la Fundación Encuentro revela que, en el acumulado anual, las 23 provincias junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires experimentaron una caída del 1,2% en los fondos de coparticipación comparado con el año anterior. A pesar de leves incrementos interanuales reportados en agosto gracias al Impuesto a las Ganancias, el resultado acumulado contrasta claramente con una reducción tangible del 1,2% real respecto a 2025.

La marcada disparidad en la distribución por habitante es un tema candente. Mientras que Tierra del Fuego percibió una transferencia per cápita de $428.125, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires se encontraron en los extremos inferiores de esta ecuación financiera, recibiendo $88.686 y $48.223 respectivamente. Sin embargo, cabe destacar que aunque los ingresos de coparticipación federal y ciertos regímenes especiales crecieran un 0,4% y 1% respectivamente, dichas cifras no han sido suficientes para equilibrar el panorama presentando.

Esta gran diferencia en el ingreso de los diferentes distritos resalta las "fuertes desigualdades en la distribución de recursos por habitante", según el estudio, y plantea inquietudes sobre el futuro financiero y fiscal para las provincias del país. En rienda de estas condiciones desiguales, toda política económica y futura reforma tendrán que contemplar estos aspectos con la delicadeza y enfoque que requiere la construcción de un sistema más equitativo y balanceado para todos los distritos argentinos.