Ocho de los diez sectores que más crecieron con Milei perdieron puestos de trabajo

Un informe de la UBA reveló que la actividad económica subió un 5,6% pero se destruyeron casi 330.000 empleos registrados.

30 septiembre, 2026

El Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Centro RA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló una marcada disociación entre la marcha de la economía y el mercado laboral bajo la gestión de Javier Milei. Según el reporte, mientras el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumula un incremento del 5,6% desde noviembre de 2023, el país perdió un total de 329.667 puestos asalariados registrados en el mismo lapso.

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El fenómeno del crecimiento sin empleo
Los sectores orientados al comercio exterior y la explotación de recursos naturales encabezan los índices de crecimiento acumulado, pero esto no se tradujo en contrataciones:
  • El agro: Registró un salto del 40% tras recuperarse de la sequía, pero sumó apenas 1.700 puestos interanuales.
     
     
  • Minas y canteras: Se expandió un 16% en actividad, pero perdió 5.200 empleos registrados en el último año.
  • Intermediación financiera: Tuvo una suba del 19% en su nivel de actividad, pero redujo su dotación de personal en un 3,7%.
El desplome del consumo interno
En la otra vereda, las ramas vinculadas a la demanda y al consumo doméstico sufren el peor escenario. La industria manufacturera acumula una caída de actividad del 8%, encadena 18 meses consecutivos en baja y destruyó más de 80.000 puestos registrados desde fines de 2023, concentrando casi la mitad de la pérdida total de empleo del país. Por su parte, el comercio se contrajo un 4% y redujo su personal un 1,9% interanual.
 
Una dimensión territorial despareja
El informe advierte que la estructura productiva actual favorece únicamente a las provincias con perfil hidrocarburífero, minero o agroexportador, como Neuquén, Río Negro, Jujuy, Salta o Santa Fe. En contraste, los grandes conglomerados urbanos orientados al mercado industrial, principalmente el Gran Buenos Aires (GBA), quedan fuertemente expuestos al deterioro de las ramas que concentran la mayor proporción de mano de obra.
 
“El problema es que el crecimiento de las actividades más dinámicas no alcanza a compensar la debilidad de aquellas que concentran una mayor proporción del empleo”, explicaron desde el Centro RA. Los analistas concluyeron que el efecto de arrastre de los sectores exportadores es débil, por lo que resulta clave fortalecer los vínculos con proveedores locales para revertir la caída del empleo directo e indirecto.