Malvinas: Reino Unido convocó a la embajadora argentina en Londres

Mariana Plaza fue citada por las autoridades británicas tras el arbitraje impulsado por Javier Milei para frenar la explotación de hidrocarburos.

1 octubre, 2026

La disputa territorial entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas ha experimentado un nuevo avance este miércoles, en medio de acciones legales y comunicaciones diplomáticas entre ambos gobiernos. Esta renovada tensión se originó por la decisión del candidato presidencial argentino, Javier Milei, de instar a una intervención internacional en la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur. Ante esta iniciativa, el Gobierno británico se ha pronunciado de manera enérgica.

El 30 de septiembre, en un movimiento que marca una escalada significativa en el conflicto, la funcionaria británica Uma Kumaran, quien se desempeña como subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, emitió un comunicado criticando abiertamente la actuación de Argentina. En el documento, Kumaran calificó la apelación argentina al proceso de resolución que ofrece la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS, por sus siglas en inglés) como un esfuerzo por "socavar los derechos y los medios de vida" de aquellos que habitan las islas.

Kumaran explicó que los habitantes de las Malvinas han escogido soberanamente cómo quieren gestionar sus riquezas y que tienen derecho a administrarlas sin recibir presiones externas o interferencias de otras naciones. Londrés persiste en que todas las actividades actuales sobre hidrocarburos están acorde a la legislación local y respetan los marcos del derecho internacional, incluyendo las disposiciones de la propia convención UNCLOS mencionada por Argentina.

Previo a estas declaraciones, el presidente argentino había instruido al Ministerio de Relaciones Exteriores a iniciar un proceso formal según el Anexo VII de la Convención UNCLOS. Milei busca con esta medida frenar la explotación del proyecto de hidrocarburos conocido como Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, y asimismo evitar que se otorguen futuras autorizaciones para la explotación de la plataforma continental que Argentina reclama. En respuesta a estas acusaciones y siguiendo el protocolo diplomático habitual, la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, fue convocada para recibir la nota formal.

Finalmente, el Reino Unido dejó claro en su respuesta que cualquier tentativa por parte de Argentina de interrumpir economías que ellos consideran lícitas en dichas islas no solo es inapropiada desde un estándar internacional, sino que constituye una amenaza a la estabilidad económica y al bienestar de una región que goza de autogobierno.