La insólita declaración de Anibal Lotocki: "El metacrilato era la vedette del momento"

Desde el comienzo de su declaración, Lotocki se centró en defender el uso del metacrilato o PMMA, una sustancia utilizada en tratamientos estéticos.

7 octubre, 2026

El enjuiciamiento de Aníbal Lotocki, prominente figura de la cirugía estética argentina, avanza con un firme y concentrado debate sobre el uso de metacrilato. Es en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17 de Buenos Aires donde se desarrolla este proceso legal, donde Lotocki enfrenta acusaciones de homicidio y múltiples lesiones en pacientes que han generado controversias en el mundo médico y social.

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Lotocki, en un intento por desmantelar los alegatos en su contra, defendió el metacrilato como un producto de renombre en su época. Según él, durante los años 2000, esta sustancia se convirtió en un verdadero hito en tratamientos estéticos, un giro que revolucionó la práctica debido a sus aparentes ventajas en comparación con las opciones existentes anteriormente, como el colágeno o el ácido hialurónico.

El abogado de Lotocki insistió en que no existe un consenso científico que ligue directamente el metacrilato con afecciones como la insuficiencia cardíaca. Lotocki destacó características del PMMA, como la tolerancia del cuerpo humano y su estabilidad, argumentando que "las entidades médicas internacionales parecían respaldar su uso en ese momento".

El metacrilato no solo era elogiado por su costo relativamente bajo, decía Lotocki, sino también porque, al no ser absorbido ni migrar, representaba una solución segura según la perspectiva de investigación y prácticas de aquél entonces. Sin embargo, estos supuestos se han visto cuestionados tras presentarse casos médicos que involucraban eventos adversos luego de su uso.

Un aspecto central del juicio es la aparición de granulomas, una posible reacción inflamatoria del cuerpo a materiales inyectables. Lotocki argumentó que todas las sustancias inyectables importantes tienen el potencial de causar granulomas, e insistió en que las conclusiones del Cuerpo Médico Forense no están sólidamente respaldadas por hechos científicos probados.

Junto con Lotocki, el actual juicio se extiende a varias figuras del ámbito médico, reflejando una red de prácticas y decisiones quirúrgicas colectivas. El médico está siendo juzgado en compañía de dos socios y un anestesiólogo, comparten el escrutinio de la justicia mientras el tribunal, integrado por jueces de prestigio, saborea con minuciosidad argumentos de ambas partes.

Las alegaciones se agravan por su vínculo a pasadas y presentes victimizaciones, subrayadas por el trágico fallecimiento de Cristian Zárate, lo que se percibe como punto de inflexión, un llamado a revisión sistemética de productos y procesos médicos estéticos actuales.