El riesgo país se disparó casi 7% y superó los 750 puntos

En Argentina, el viento en contra externo se suma a dudas del mercado por el devenir de la actividad económica, y el programa financiero 2027 durante un año electoral.

26 octubre, 2026

Las dinámicas financieras en América Latina sufrieron un fuerte sacudón el reciente lunes, cuando el indicador de riesgo país para Argentina se incrementó en un preocupante 7%, elevándose por encima de los 750 puntos básicos. Este fenómeno se vio impulsado no solo por el contexto propio del país, sino por las recientes elecciones en Brasil, donde la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva remeció a los mercados.

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Las acciones argentinas que se cotizan en los mercados de Nueva York experimentaron caídas de hasta un 9%. Esta situación acentuó las tensiones de los inversores, preocupados por un potencial cambio en el entorno económico y financiero de la región.

Lula, al asumir nuevamente la presidencia de Brasil, generó un amalgama de reacciones en todo el ámbito bursátil. Las bolsas comerciales de Sao Paulo tuvieron que interrumpir temporalmente sus actividades debido a la intensa caída del 10% registrada inicialmente. Esta sacudida económica se extendió profundamente a Argentina, agravando su endeudamiento y complicando sus previsiones financieras para 2027.

Los bonos en dólares de Argentina, fundamentales para dar viabilidad al financiamiento externo, sintieron las consecuencias de la tormenta económica brasileña. Los títulos Bonar 2038, 2041 y 2029 evidenciaron significativas bajas, lo que disminuyó aún más la confianza en el mercado argentino.

Los expertos coinciden en que la percepción de riesgo en la región se ha disparado debido no solo a las políticas fiscales de Lula -marcadas por un gasto elevado y un déficit creciente- sino también por las dudas políticas e institucionales que envuelven el panorama sudamericano.

Los efectos del ambiente político brasileño trascienden sus fronteras, impactando duramente en el ámbito industrial y económico argentino. Las empresas y bancos con fondos o intereses en Brasil se ven particularmente expuestos, siendo los más afectados. Específicamente, el debilitamiento del real brasilero presenta desafíos críticos para sectores clave de exportación industrial y financiera en Argentina.

Según analistas, este nuevo episodio genera dudas claras sobre el entorno electoral en América Latina hacia 2027, con miras también en los eventuales cambios políticos y financieros que podrían sumarse desde otras potencias, como los Estados Unidos.