Le cobró una deuda a un vecino, le dispararon en la cara y perdió un ojo: dictaron prisión preventiva para el acusado
La justicia le formuló cargos este lunes a un hombre acusado de dispararle en el rostro a un vecino en Cipolletti, provocándole lesiones de extrema gravedad que le causaron la pérdida irreversible de la visión en uno de sus ojos.
La audiencia formal de formulación de cargos se llevó a cabo en el Foro Penal de Cipolletti y estuvo liderada por el equipo de la fiscalía de turno, compuesto por Diego Vázquez y Natalia Poblete.
El brutal ataque se registró el pasado sábado 27 de junio, alrededor de las 04:50 de la madrugada, en una vivienda situada sobre la calle Antonio Turrín al 1700, en el corazón del barrio Antártida Argentina. De acuerdo con la reconstrucción, la víctima se acercó hasta la propiedad de su vecino con la intención de reclamar el pago de una deuda de dinero. En ese momento, el imputado (hermano del presunto deudor) se asomó por una de las ventanas de la vivienda.
La acusación sostiene que el hombre extrajo un arma de fuego que portaba sin la debida autorización legal y, con la clara intención de terminar con la vida del vecino, le apuntó directamente a la cabeza y gatilló. El disparo de un cartucho cargado con perdigones impactó de lleno en el rostro de la víctima, ocasionándole múltiples heridas de entrada, un severo edema facial y la evisceración del globo ocular derecho, además de constatarse la presencia de restos metálicos incrustados en los huesos de la frente y el pómulo. El vecino sobrevivió únicamente gracias a la inmediata asistencia médica que recibió.
Para sostener la imputación, los fiscales presentaron como pruebas la declaración de la propia víctima (quien reconoció y señaló al imputado como el agresor) testimonios de los policías que intervinieron en la emergencia y el resultado de un allanamiento en el lugar, donde se secuestraron cartuchos de diferentes calibres y piezas compatibles con un arma de fabricación casera ("tumbera"). Asimismo, solicitaron un mes de prisión preventiva argumentando la existencia de un serio riesgo de entorpecimiento en la investigación.
A su turno, el defensor oficial Marcelo Caraballo no opuso reparos al hecho ni a la calificación legal provisoria, pero rechazó el encierro en una comisaría, proponiendo en su lugar una restricción de acercamiento y contacto. Bajo su sugerencia, el acusado accedió a declarar ante el tribunal.
El imputado aseguró ser ajeno al disparo y afirmó que quien tiro el gatillo fue su hermano, argumentando que lo hizo para defender la propiedad e impedir que la víctima ingresara por la fuerza. Según su versión, el vecino se encontraba en estado de ebriedad, portaba un machete en la mano y estaba arrojando piedras contra el domicilio.
Finalmente, tras analizar los argumentos de ambas partes, la jueza de Garantías interviniente dio por formulados los cargos de manera oficial y habilitó la etapa penal preparatoria por un plazo de cuatro meses. Al mismo tiempo, respaldó el pedido de la fiscalía y dictó la prisión preventiva del acusado por el término de un mes.