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03/12/2024

Lo despidieron injustificadamente y la empresa de transporte donde trabajaba deberá indemnizarlo

El hombre justificó sus ausencias por un problema de salud, sin embargo la empresa rechazó el certificado y efectuó el despido.
Lo despidieron injustificadamente y la empresa de transporte donde trabajaba deberá indemnizarlo
Lo despidieron injustificadamente y la empresa de transporte donde trabajaba deberá indemnizarlo

Un hombre de Cipolletti que se desempeñaba como chofer de auxilio y ayudante de taller fue despedido de una empresa de transportes luego de padecer un problema de salud. El día que se descompensó tuvo que retirarse imprevistamente, aunque después acreditó su dolencia con certificado médico. La empresa lo acusó de abandonar el puesto pero él promovió un juicio y obtuvo un fallo a favor.

Por ello la Cámara del Trabajo de Cipolletti concluyó que el despido del empleado, quien había argumentado problemas de salud carecía de justificación válida y ordenó a la empresa Vía Bariloche abonar indemnizaciones.

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El trabajador, quien ocupaba el cargo de chofer de auxilio y ayudante de taller, inició la relación laboral en febrero de 2015. Según la demanda, el empleado sufrió una lesión en la columna diagnosticada como lumbalgia traumática, a lo que se sumaron otros problemas que lo llevaron a iniciar un tratamiento médico especializado.

Después de esos episodios de salud, durante una jornada laboral, el trabajador se retiró de manera abrupta del taller. Según el expediente, al día siguiente no concurrió a trabajar, situación que la empresa calificó como una ausencia injustificada. En respuesta, Vía Bariloche envió una carta documento en la que intimó al empleado a regresar a sus tareas en un plazo de 48 horas y a justificar su retiro del día anterior.

El trabajador recibió la intimación y, al día siguiente, presentó un certificado médico, quien diagnosticó una evolución desfavorable de su cuadro de salud y prescribió reposo laboral por 30 días. Sin embargo la empresa rechazó el certificado, argumentó que el empleado había obtenido el alta médica meses antes y calificó la documentación como extemporánea e inválida. Luego la empresa efectuó el despido.

En el intercambio, el trabajador argumentó que había cumplido con los plazos legales para justificar sus ausencias y que su retiro del taller respondió a una crisis médica acreditada por su profesional tratante. Por su parte, la empresa se mantuvo firme en su posición. 

En el fallo, el tribunal destacó que el empleado había presentado la documentación médica en tiempo y forma y que el alta anterior no impedía la posibilidad de una recaída en su cuadro clínico. Además, se subrayó que el historial del trabajador incluía más de diez años de antigüedad y ninguna sanción previa, factores que debieron ser evaluados antes de aplicar una medida tan severa como el despido. Según los jueces, la empresa no logró probar que el trabajador tuviera la intención de abandonar sus funciones, lo que invalidó la causal invocada.