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27/01/2025

Vacaciones insólitas: olvidó a sus hijas de 6 y 10 años en una estación de servicio y se dio cuenta después de 40 km

El hombre regresó en busca de las niñas y explicó cuál fue su error.

La travesía familiar por las carreteras de Brasil estuvo a punto de convertirse en una pesadilla inesperada cuando un evento insólito puso en alerta a las autoridades locales de Baixo Guandu. Lo que debía ser una sencilla parada para cargar combustible terminó siendo un momento de susto y confusión para un padre y sus dos hijas, de tan solo 6 y 10 años, que se encontraban regresando de sus vacaciones en Minas Gerais hacia Bahía.

 

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El incidente ocurrió cuando, tras hacer una breve parada en una gasolinera sobre la ruta BR-259, cercana a Baixo Guandu, el padre retomó su camino por la autopista sin percatarse de que había parte fundamental de su carga que no estaba en el auto: sus propias hijas.

En el apuro y la cotidianidad del viaje, las niñas habían aprovechado la parada para usar el baño de la estación, pero su desaparición del auto pasó desapercibida para el hombre hasta que, tras haber recorrido asombrosos 40 kilómetros, notó la ausencia de sus pequeñas pasajeras. La ironía del destino quiso que aquel trayecto, quizás marcado por la música de la radio o el simple ruido de la carretera, no dejase entrever el monumental error hasta muchos kilómetros después.

Tras darse cuenta, el conductor regresó apresuradamente a la estación de servicio, con el corazón en la mano y la desesperación impulsando cada kilómetro del regreso. Durante este tiempo, las hijas, resguardadas por el personal de servicio, mantuvieron la resiliencia necesaria para sobrellevar la situación anduvieron bajo la tutela temporal del personal administrativo del Consejo de Tutela local.

 

 

Lo más notable fue el comportamiento valiente de la hermana mayor al alertar rápidamente a los empleados de su inusual situación, desencadenando un procedimiento policial estándar que garantizó la seguridad de ambas niñas. Para mitigar el desconcierto y establecer contacto con un familiar, las autoridades locales se pusieron en comunicación con la madre de las pequeñas, asentada en Bahía, detallándole lo ocurrido. Para su alivio, tras una hora de una angustiosa espera, el padre llegó hasta el lugar, atribulado por la inquietud que semejante descuido podía generar.

En sus declaraciones, el hombre aseguró que el seminvisible error se debió a que las había confundido con montañas de mantas y almohadas en el asiento trasero, creyendo protagonistas de un simple descanso posterior a la parada.