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07/03/2025

Historia de una niña sin padres y dos abuelas que pudieron ponerse de acuerdo

La mediación logró recomponer vínculos y permitió que la niña pueda tener contacto con su familia.
En el espacio de mediación, se pudo acercar posiciones. Abuela y bisabuela llegaron a un acuerdo para que la pequeña pueda crecer en contacto con ellas. Foto: archivo.
En el espacio de mediación, se pudo acercar posiciones. Abuela y bisabuela llegaron a un acuerdo para que la pequeña pueda crecer en contacto con ellas. Foto: archivo.

Una niña de la región se había quedado sin sus padres y fue puesta al cuidado de su abuela paterna, cuando estalló un conflicto inesperado. La bisabuela materna quería tener su espacio con la pequeña, para que no se cortara el vínculo familiar, algo a lo que se oponía la otra parte.

 

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La mamá de la pequeña había sido internada en una clínica y el papá falleció. En ese cuadro, fue la abuela paterna la que se hizo cargo de su cuidado. Y cuando la familia materna quiso establecer un lazo con la niña, de siete años, ella se opuso. Hubo que llegar a una mediación judicial.

Desde el inicio, la mujer dejó en claro no tenía voluntad de llegar a un acuerdo. Sin embargo, en un espacio de diálogo, las palabras iniciales no siempre determinan el desenlace.  Con la orientación de los defensores públicos del centro de mediación la conversación pudo tomar otro rumbo. Lo que parecía una disputa se convirtió en una oportunidad para comprender el lugar de la otra. Ambas compartían una preocupación profunda: cómo garantizar que la niña tuviera una infancia feliz y creciera con estabilidad, sin repetir las experiencias difíciles de sus progenitores. 

El proceso puso en evidencia los sentimientos que cada una traía consigo. La abuela paterna todavía atravesaba el duelo por la pérdida de su hijo, mientras asumía la responsabilidad de criar a su nieta. La bisabuela materna, ante la ausencia de la madre de la niña, sentía que debía ocupar un rol más cercano al de una abuela. Lo que en un principio parecía un conflicto de intereses resultó ser un anhelo compartido: brindar contención y amor a la niña. 

 

La mediación alcanzó a solucionar un conflicto, poniendo énfasis en el interés de la niña. Foto: archivo.

 

El acuerdo alcanzado superó las expectativas. La niña podrá visitar a su bisabuela todos los sábados o domingos de 12 a 18 horas y así asegurar la continuidad de su vínculo. Además, y quizás lo más importante, podrá reencontrarse con su madre, quien, según su entorno, encuentra en su hija la motivación para recuperarse. 

“La mediación fue muy linda. Durante la charla, ambas pudieron expresar sus miedos, una atravesaba el duelo de su hijo y la otra tomaba una responsabilidad que no le correspondía, pero asumía con mucho compromiso”, destacó la mediadora María Laura de la Canal. “Las dos entendieron que lo más importante era el bienestar de la niña y lograron encontrar un punto en común”. 

 

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La mediación prejudicial obligatoria sigue consolidándose como un método eficaz para resolver conflictos familiares dentro del Poder Judicial de Río Negro. Sin necesidad de atravesar un proceso judicial convencional, las partes lograron construir un acuerdo que protege los derechos de la niña y fortalece su entorno afectivo. 

En este contexto, el diálogo y la intervención profesional transformaron un desacuerdo en una solución que priorizó el interés superior de la niña menor.