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27/05/2025

Intento de femicidio: cómo se produjo el ataque contra la mujer

El agresor la golpeó varias veces con un palo de grandes dimensiones hasta que quedó desvanecida en el piso.
La criminalista Mazza describió como se encontraba el lugar de la agresión y qué objetos fueron encontrando. Foto: Cipo360.
La criminalista Mazza describió como se encontraba el lugar de la agresión y qué objetos fueron encontrando. Foto: Cipo360.

Durante esta mañana se realizó la segunda audiencia del juicio por el intento de femicidio que cometió Víctor Hugo Venegas Herrera (69 años), contra su expareja. La víctima, Liliana Ruiz (58), fue encontrada en un charco de sangre, con múltiples heridas en la cabeza y en distintos sectores de su cuerpo.

 

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La fiscalía y la querella impulsaron la calificación de “intento de femicidio”, mientras que la defensa del agresor, a cargo de Michel Rishman, busca que se cambie a “lesiones leves en un contexto de violencia de género”.

La criminalista Florencia Mazza comentó las pericias que efectuó la mañana del ataque. Ese día llegó al domicilio de la calle José María París a las 7.20 de la mañana, apenas unos minutos después de que la policía encontrara a la víctima todavía tirada en el piso.

Mazza describió las manchas de sangre en el piso, las marcas de arrastre desde el lugar donde Ruiz fue sorprendida por el ataque y que continuaban hasta un patio interno donde se encontró otro charco de sangre. También contó los distintos objetos que fueron hallando en el lugar.

 

El fiscal Martín Pezzeta está a cargo de la acusación. Foto: Cipo360.

 

Muy descriptiva, sin agregar comentarios, la integrante del Gabinete de Criminalística explicó que en distintos sectores del lugar donde se encontró el cuerpo, estaba algunos de los objetos personales de Ruiz. Por ejemplo, un reloj pulsera que se encontraba roto; un dije con una cadenita plateada, los zapatos de la mujer y la cartera con distintos documentos.

El hecho de que esos objetos estuvieron desparramados por distintos sectores es un indicio de la violencia del ataque recibido.

Otros hechos que se conocieron durante el juicio es que Venegas entró a un patio interno y garaje de la vivienda, utilizando una llave personal: no hubo señales de puertas forzadas ni de escalamiento. Lo hizo a las 4 de la mañana, aproximadamente. Allí permaneció escondido, acechando que la mujer saliera del interior para tomar la bicicleta y dirigirse hacia la municipalidad, donde trabaja desde hace 22 años.

Ruiz contó que fue sorprendida por el primer golpe y que luego no recuerda nada más. “Nunca lo vi, estaba de espalda porque intenté que no se escapara el perrito de mi hija, que había quedado a mi cuidado”, explicó. Es más: “pensé que me habían atracado para robarme”, contó.

 

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En uno de los estantes que había en el garaje, la policía encontró el objeto con que se perpetró el ataque: un palo de 56 centímetros de largo y 3,5 centímetros de diámetro, que también tenía presencia hemática. Durante la apertura del juicio, la fiscalía aseguró que tanto la sangre de la ropa de Venegas como la encontrada en el elemento agresor, se correspondían con la de la víctima

La criminalista Mazza y su equipo fueron después a la comisaría 24, para requisar la ropa que vestía Venegas: un buzo con capucha color negro; una remera deportiva azul, con manchas de sangre; un pantalón de jean azul, con manchas hemáticas en la botamanga izquierda, y zapatillas deportivas verdes, también con presencia de sangre en la parte delantera.