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27/11/2025

Una artista callejera denunció “acoso policial” que le impide trabajar

Kamala sostuvo que a pesar del reconocimiento de la subsecretaría de Cultura, las patrullas la siguen hostigando.
Kamala en el papel del "Muñeco sin cabeza", y los policías que la "invitan" a retirarse. Foto: Gentileza Kamala.
Kamala en el papel del "Muñeco sin cabeza", y los policías que la "invitan" a retirarse. Foto: Gentileza Kamala.

Kamala es una artista callejera reconocido en el centro neuquino; especialmente en el tramo de mayor concentración comercial. Las plazoletas de la Avenida Argentina han sido su escenario preferido para realizar sus presentaciones. Teatro, danza, canto, gestualidad, se entremezclan en esta nueva forma de expresarse. Su actividad no siempre ha sido reconocida por los gobiernos, y en sus 32 años de trayectoria “pateando la calle”, tuvo que enfrentar muchos cuestionamientos. Que ahora se manifiestan en diferentes formas de “acoso policial”.

 

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Kamala es el nombre artístico de una mujer que viene de una familia dedicada de la cultura regional: Kamala Martínez Altomaro viene de una mamá escritora; papá violinista; y tío, teatrista. César Altomaro, uno de los impulsores de la actividad en Neuquén.

En un posteo de Facebook, Kamala recordó que hace un par de semanas, unos policías la abordaron para decirle “que debía retirarme porque a partir de ahora estaba prohibido trabajar sobre la Avenida (Argentina) con arte callejero”. Ese día se retiró un par de cuadras de la “columna vertebral” de la actividad. Mientras tanto, observó cómo desalojaban “a un vendedor de medias y a un muchacho que intentaba vender sus alfajores”.

Pero en el nuevo lugar, otra “parejita de policías” se le acercó para informarle que “allí tampoco podía trabajar”.

 

Kamala y una de sus creaciones para el arte callejero. Sólo pide que la dejen desarrollar su actividad. Foto: gentileza.

 

Atormentada por la duda, se dirigió a la subsecretaría de Cultura de la provincia para preguntar si algo había cambiado en los últimos meses. Pero allí le extendieron una autorización especial “en reconomiento a la extensa y valiosa trayectoria” que la artista “ha desarrollado en el arte callejero”, contribuyendo “a la diversidad cultural y al enriquecimiento del espacio público”.

Para la subsecretaría de Cultura, el arte callejero “constituye una manifestación esencial de la cultura popular y la contemporánea”. Por tal razón, otorgó un “aval institucional” a Kamala “para que pueda desarrollar sus presentaciones y actividades en los espacios públicos de la ciudad”, dentro de las normas municipales vigentes relacionadas al uso del espacio público.

Con ese reconocimiento, volvió a la actuación en distintas esquinas periféricas, alejadas del centro. “Ambos días tuve que trabajar con patrulleros apostados frente de donde yo estaba, observándome y amedrentándome con luces del patrullero encendidas”, enfatizó.

La artista cuestionó la elección de las “prioridades” que realiza la fuerza de seguridad. “El centro capitalino está infectado de policías que rondan en parejitas siendo en algunos casos hasta cuatro o seis policías por plazoleta. Pregunto: ¿Quién está más al pedo? Molestan a los laburantes del escalón más bajo que salen a ganarse un manguito para pucherear”, sostuvo. Y reclamó redirigir “esa energía policía policial en buscar a todas las pibas que nos faltan”.