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18/12/2025

Llega el calor: consejos para usar los equipos de aire acondicionado y que la factura no te espante

En el verano, la demanda eléctrico de Río Negro aumenta un 30 por ciento.
Cuál es la temperatura idea para usar el equipo de aire acondicionado, sin horrorizarnos por el costo de la factura. Foto: archivo.
Cuál es la temperatura idea para usar el equipo de aire acondicionado, sin horrorizarnos por el costo de la factura. Foto: archivo.

Entre el 85 y el 90 por ciento de los hogares del país cuenta con un equipo para refrigerar los ambientes y dentro de ese conjunto, casi la mitad (48%) tiene un aire acondicionado. El consumo de electricidad se incrementa considerablemente durante el verano: en Río Negro la demanda en las viviendas aumenta en el orden del 30 por ciento.

 

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Cuando las temperaturas suben, los consumos comienzan a crecer. Para evitar sorpresas desagradables en la factura de la energía eléctrica, conviene tener en cuenta algunos consejos sobre el uso responsable.

 Sebastián Busader, Jefe del Área de Comunicación y Relaciones Institucionales de Edersa, resaltó que una de las claves pasa por tener “artefactos con etiquetas de alta eficiencia (Clase A o B), que reduzcan considerablemente el gasto energético. Quizá la inversión inicial sea un poco más onerosa, pero esa diferencia se amortiza rápidamente en el tiempo con el descenso del consumo y en el monto de la facturación”.

Si las familias incorporan rutinas de mantenimiento regular de los equipos evitan sobrecargas o pérdidas que se traducen en mayor uso de electricidad. También es importante regular “la temperatura (de los equipos) a valores intermedios (entre 24° y 26°). Mantienen el confort en sus hogares y evitan altos consumos. Busader precisó que “que cada grado que bajamos del aire acondicionado (siempre dependiendo de su eficiencia) es equivalente a entre un 8 y un 10% de incremento en el consumo de ese aparato”.

 

El mantenimiento periódico de los equipos ayuda a no sobrecargar el consumo. Y de paso, no impacta en las facturas. Foto: archivo.

 

Otro hábito aconsejable en tiempos de altas temperaturas es alternar el uso de los ventiladores y los aires acondicionados. “La diferencia en el consumo es enorme: con el primero podemos consumir en un bimestre entre 32 y 35 kw/h, mientras que con el segundo (de 3500 frigorías), entre 540 y 600 kw/h. En términos económicos, el ahorro puede ser de entre 70.000 y 80.000 pesos en una factura”, remarcó Busader.

“Hay pequeñas acciones que de manera individual repercuten en términos colectivos. Por ejemplo, aprovechar al máximo la luz natural, y reducir así la iluminación artificial. Adaptar actividades a horarios diurnos optimiza los recursos y minimiza el gasto eléctrico, como también lo hace ‘combatir’ el consumo invisible. ¿Qué es? Es la demanda fantasma de artefactos enchufados que no estamos usando, como cargadores, televisores y pequeños electrodomésticos”, comentó Busader.