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POLÉMICA

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07/02/2026

El Banco Vaticano apareció en los mails de Jeffrey Epstein

Entre los miles de mails de Jeffrey Epstein que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos publicó el viernes pasado figuran varios intercambios entre el financista y su entorno sobre los vaivenes del Estado Vaticano.

El complejo entramado de poder y economía que rodea al Vaticano ha sido motivo de escrutinio a lo largo de la historia. Recientemente, un nuevo capítulo se escribió gracias a la filtración de correos electrónicos de Jeffrey Epstein, el difunto financista implicado en una red de escándalos y conexiones con figuras políticas mundiales. Estos correos han sacado a la luz discusiones reveladoras sobre los vínculos y los problemas financieros que enfrentaba la Santa Sede.

Una de las principales discusiones giraba en torno a la renuncia del papa Benedicto XVI en 2013. Mientras que la dimisión del pontífice fue impactante por sus propias razones, los correos de Epstein y su red seleccionada de contactos ponían especial énfasis en los cambios que estaban emergiendo en el bastión financiero del Vaticano, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido popularmente como el Banco Vaticano.

El periodista Edward Jay Epstein, que no guarda relación familiar con Jeffrey Epstein, había mencionado en un correo poco después de la renuncia del papa que el cambio crucial no era tanto la dimisión del líder espiritual, sino el cambio de liderazgo en el Banco Vaticano. Esta información, de gran interés para Epstein, fue rápidamente compartida con el economista y exasesor presidencial Larry Summers. La implicación de figuras como Summers subrayaba la gravedad de las cuestiones financieras vaticanas ante el ojo crítico de personajes influyentes de la sociedad.

Los correos también aludían a la destitución de Ettore Gotti Tedeschi, quien temía por su vida debido a su conocimiento de secretos vaticanos potencialmente peligrosos. Se detallaba cómo, tras su destitución, un voluminoso dossier con información clasificada fue hallado en su posesión. Este hallazgo, junto a las investigaciones del gobierno italiano, apuntaba a una red de corrupción y sombras que rodeaba al Vaticano durante esos años turbulentos.

Sin embargo, el epicentro de estas revelaciones fue la turbulenta transición de poder dentro del Banco Vaticano, que coincidió con el escándalo conocido como “Vatileaks” y señaló un período de purga interna dentro del clero. La elección de Ernst von Freyberg como nuevo presidente, y cómo fue manejado el relevo de Etorre Gotti Tedeschi, evidenciaron los intrincados caminos del poder donde lo sagrado se encuentra con lo profano.