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24/05/2026

Pakistán: el ataque contra un tren militar dejó al menos 29 muertos y 102 heridos

Entre las víctimas hay militares y civiles que viajaban en la formación.

El trágico suceso tuvo lugar en un tren en movimiento, transformando lo que debería haber sido un viaje cualquiera, en un escenario de devastación y pérdida. La bomba, colocada estratégicamente, detonó en el vagón, causando el descarrilamiento del tren y dejando un rastro de muerte y destrucción.

Este ataque ha sido parte de una creciente ola de violencia que ha aquejado a la provincia de Balochistán en los últimos meses. Situada en el suroeste de Pakistán y compartiendo frontera con Irán, Balochistán es testigo habitual de disturbios socavados por tensiones separatistas. Los grupos insurgentes, como el Ejército de Liberación de Balochistán, buscan reivindicaciones territoriales y políticas que hasta ahora se han traducido en actos violentos, cobrando decenas de vidas y sembrando el terror en la región.

Entre las víctimas, al menos 29, del ataque, ocurrido en la capital provincial de Quetta, había militares, apuntó un funcionario, también se reportaron más de 50 heridos.

Las escenas posteriores al ataque fueron desoladoras: un vagón del tren quedó inclinado sobre un costado, roto y carbonizado, mientras los equipos de rescate se apresuraban a llegar al lugar del desastre, enfrentando enormes retos logísticos y emocionales. Muchos subían por el metal retorcido en busca desesperada de sobrevivientes, con el personal de emergencia trabajando incansablemente en medio del caos, atendiendo a los más de cincuenta heridos.

Fundamentalmente, Balochistán es una provincia que ha sido históricamente ignorada en términos de inversiones y desarrollo, siendo la más empobrecida de Pakistán a pesar de sus ricos recursos naturales. Los grupos separatistas sostienen que las riquezas de la provincia han sido explotadas indiscriminadamente por el gobierno central, dejando a la población local en un constante estado de carencia y subdesarrollo. Esta explotación ha despertado un resentimiento profundo que subyace a muchos de los conflictos actuales.