Publicidad
 
18/06/2026

Muerte en la 2 de febrero: una trama de robos, amenazas y enfrentamientos familiares

Comenzó el juicio por el homicidio de Cristian Nahuel Vera, ocurrido en diciembre de 2022.
Lagos (izq), está imputado por el crimen de Cristian Lagos, ocurrido en diciembre de 2022 en la toma 2 de febrero. Foto: CIpo360.
Lagos (izq), está imputado por el crimen de Cristian Lagos, ocurrido en diciembre de 2022 en la toma 2 de febrero. Foto: CIpo360.

El inicio del juicio por el crimen de Cristian Nahuel Vera, que se produjo en la toma 2 de febrero el 23 de diciembre de 2022, comenzó a develar una trama de disputas internas, conflictos familiares y robos de diversa naturaleza en un sector que desconfía profundamente de la policía y la justicia. Los propios efectivos que declararon en la primera jornada así lo reconocieron: la mayoría de los conflictos no se denuncia “porque creen que no sirve para nada”.

 

Leé también: Misterioso hallazgo en el barrio 02 de Febrero: encuentran el armazón de una pistola en una construcción

 

El imputado es José Rosamel Lagos, de 47 años, que vivía en la casa de al lado, en la manzana 20 lote, lote 3. Soldador de profesión, en el momento en que ocurrió el crimen se encontraba desocupado y tiene 47 años. Pero eso sí, le gustan las armas: en su casa tenía una 9 mm, una 38, un 32 largo y una escopeta de doble caño.

El 23 de diciembre, la Unidad 45 del barrio Anai Mapu recibió una denuncia telefónica sobre detonaciones de armas de fuego en la 2 de febrero. Eran aproximadamente las 17, y cuando el móvil llegó se encontró con el cuerpo tendido en el piso de Vera. Lo reconocieron desde lejos. Dos policías afirmaron que era “un viejo conocido” del ambiente delictivo.

Luego se pudo reconstruir un poco más: minutos antes, Vera había llegado con una moto que había sido robada en jurisdicción de la Comisaría 24 y la había guardado en su patio. Allí recibió los primeros disparos. Luego, lo remataron en el piso. “Cuando llegamos no había nadie; eso es normal en estos casos”, explicó el sargento Juan Pablo Córdoba.

 

El sargento Córdoba estuvo en la escena del crimen y contó lo que vio en el lugar. Foto: Cipo360.

 

Según la hipótesis del fiscal Martín Pezzetta, Lagos mató a balazos a Vera utilizando una pistola calibre 38 y una escopeta. Primero le disparó en la cara; luego, cuando estaba en el piso, lo remató de tres balazos. Murió en el patio de la vivienda del presunto asesino. “Fue homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, definió la acusación.

También sostuvo que había una historia de conflictos entre el agresor y la víctima. Lagos le reclamaba el robo de un celular a su hijastro; hubo discusiones, y hasta amenazas lanzadas al aire. “Estamos ante un caso que se ve como justicia por mano propia. Es un concepto que vamos a ver repetido”, sostuvo Pezzetta.

Para la defensa particular, a cargo de Rodrigo Raca, el crimen fue cometido por otras personas que no están identificadas. Y apuntó a las “contradicciones” que – a su criterio -, tiene la investigación. También enfatizó que Lagos fue uno de los primeros en prestar declaración y en ponerse a disposición de la justicia. Resaltó que el testimonio que lo llevó a prisión, el de un menor que declaró en Cámara Gesel, se realizó recién un año y 10 meses después. Adelantó que pedirá la absolución de su cliente.