Estudiantes goleó a Universidad Católica en Chile y se metió en los cuartos de la Libertadores

El Pincha se quedó con un triunfazo como visitante al imponerse por 3 a 0 en el estadio Claro Arena.

19 agosto, 2026

Joaquín Correa ha demostrado que su regreso a Estudiantes de La Plata es mucho más que un simple retorno a casa. Después de 12 años de exitosa carrera en Europa, no solo regresó para contribuir al equipo, sino que se erigió como figura destacada desde el primer minuto en el campo de juego. Durante el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores, celebrado en Santiago de Chile, Correa no tardó en hacerse notar, anotando el crucial primer gol que puso a su equipo en camino a la clasificación, en un contundente 3-0 ante Universidad Católica. 

El conjunto dirigido con maestría por Alexander Medina sacó a relucir su conocida "mística copera", un término que evoca las glorias pasadas del club en competiciones continentales, y asestó un golpe importante al convertirse en la pesadilla de su rival como visitante. Tras un empate 1-1 en el partido de ida, el ánimo del equipo platense ya venía en alza tras una aplastante victoria en un clásico local ante Gimnasia. Es en esta tesitura donde el equipo volvió a mostrar la solidez característica que ha sabido desplegar en momentos decisivos a lo largo de su historia. 

El partido tuvo un inicio parejo, pero la ventaja local nunca se sintió realmente en Universidad Católica. Además, la ausencia del goleador Fernando Zampedri, suspendido, resultó un escollo para los chilenos, permitiendo que Estudiantes encontrara espacios para maniobrar. Si bien al comienzo del partido Estudiantes tuvo dificultades para hilvanar jugadas concretas y habilitar a sus delanteros, la situación cambió radicalmente con la entrada de Correa. El "Tucu", ingresado por la lesión de una de las figuras del equipo, Tiago Palacios, fue la solución providencial. Baltasar Rodríguez, en un despliegue de visión y habilidad, encontró a Correa con un pase exacto, y este, demostrando por qué sigue siendo una pieza valiosa, definió con gran categoría para abrir el marcador.

Con el 1-0 en el electrónico al término de la primera mitad, el regreso de Correa ya podía catalogarse como un sueño hecho realidad; él, volviendo al club de sus raíces para dejar una huella indeleble apenas en su reencuentro con la afición. Sin embargo, la segunda mitad traería más sucesos celebratorios. Estaba claro que Estudiantes no pensaba conformarse con la mínima ventaja. En una segunda mitad cargada de emoción e intensidad, el equipo no solo mantuvo su empuje, sino que lo acrecentó. Apenas transcurridos siete minutos del complemento, una brillante asociación de Correa con Guido Carrillo permitió que el balón llegara a Eros Mancuso. Mancuso no dudó y envió un centro preciso al área, donde Carrillo lo capitalizó aventajando su marca y concretando el segundo tanto de cabeza para el equipo argentino.

A partir de ese momento, el partido parecía controlado para el equipo de Medina. Si bien Universidad Católica esforzó intentos por al menos aminorar el impacto, se encontró con un Fernando Muslera en un nivel impecable, quien defendió su arco ofreciendo la seguridad esperada de un guardameta de su experiencia. En el ocaso del partido, cuando todo indicaba que terminaría con un merecido 2-0, apareció nuevamente Carrillo. En una jugada digna del mejor posicionado en el área, sentenció el partido con el tercer gol, redoblando así su figura como el gran goleador de la jornada.

Con este marco, el plantel de Estudiantes no solo se ganó su boleto a los cuartos de final, sino que también reafirmó por qué sigue siendo un contendiente de temer en este tipo de competencia. El equipo, ahora lleno de esperanzas y con nuevas motivaciones, espera conocer a su próximo adversario que surgirá del duelo entre Rosario Central y Corinthians.