“Prefiero tener el apellido de mi mamá”: el pedido que llegó a la Justicia de Familia de Cipolletti

La persona explicó que no tenía vínculo con su padre y que el apellido paterno estaba relacionado con el abandono.

2 septiembre, 2026

El vínculo jurídico con el progenitor continuaría registrado en el acta de nacimiento/ imagen archivo
El vínculo jurídico con el progenitor continuaría registrado en el acta de nacimiento/ imagen archivo

La falta de vínculo con su padre y el fuerte lazo con su madre llevaron a una persona a pedir un cambio de apellido ante la Justicia de Familia de Cipolletti. Quería dejar de llevar el apellido paterno y pasar a usar el de su mamá, con quien había crecido y a quien reconocía como su principal referente familiar.

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La Justicia hizo lugar al pedido y ordenó al Registro Civil modificar el apellido. La decisión no cambia la filiación: el vínculo legal con su padre seguirá figurando en el acta de nacimiento.

Según contó en el expediente, sus padres se casaron en 1998 y se separaron apenas un año después. Desde ese momento perdió el contacto con su padre y aseguró que incluso desconocía dónde se encontraba.

También explicó que su padre no estuvo presente durante su crianza ni en otros momentos importantes de su vida. En cambio, su madre fue quien estuvo a cargo de su cuidado y acompañamiento.

Por eso, con el paso de los años, el apellido paterno dejó de representar para esa persona un vínculo familiar. Por el contrario, lo relacionaba con la ausencia de su padre y con una historia con la que ya no se sentía identificada.

Antes de tomar una decisión, la persona fue entrevistada por un equipo técnico interdisciplinario. Los profesionales evaluaron los motivos del pedido y concluyeron que comprendía el significado y las consecuencias de cambiar su apellido.

El informe también señaló que la persona no se sentía identificada con el apellido paterno y que lo asociaba con el abandono. En cambio, vinculaba el apellido materno con su madre, su abuelo y el resto de su familia.

Para mí no tiene ningún significado”, dijo al referirse al apellido de su padre.

La Fiscalía consideró que estaban dadas las condiciones previstas por el Código Civil y Comercial para autorizar un cambio de apellido. La ley permite hacerlo cuando existen motivos suficientes y cuando el uso del apellido genera una afectación vinculada con la identidad o la personalidad. El Registro Civil tampoco presentó objeciones. De todos modos, aclaró que cambiar el apellido no significa modificar la filiación. Es decir, el vínculo legal con el padre continuará registrado.

Al analizar toda la información, la Justicia consideró que estaba acreditado que el apellido paterno generaba una afectación emocional y que existían motivos suficientes para autorizar el cambio.

Por eso, finalmente, ordenó eliminar el apellido paterno e incorporar el apellido materno. También dispuso comunicar la decisión al Registro Civil para que realizara la modificación correspondiente.