Estados Unidos alertó por una rápida escalada de la guerra en Medio Oriente

Washington activó advertencias tras los ataques hutíes contra Arabia Saudita.

20 septiembre, 2026

El presidente Donald Trump interrumpió su estadía en Camp David y regresó a la Casa Blanca.
El presidente Donald Trump interrumpió su estadía en Camp David y regresó a la Casa Blanca.

Estados Unidos elevó el nivel de alerta en Medio Oriente y Donald Trump regresó inesperadamente a la Casa Blanca. Interrumpió su fin de semana en Camp David en medio de una fuerte escalada entre Arabia Saudita y los hutíes. Washington advirtió que los enfrentamientos podrían “intensificarse rápidamente” tras el ataque contra Riad.

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El cambio de agenda del mandatario no tuvo una explicación oficial por parte de la Casa Blanca. Trump tenía previsto permanecer durante el fin de semana en el complejo presidencial ubicado en Maryland, pero adelantó su regreso a la capital estadounidense en momentos de máxima tensión en la región.

La decisión coincidió con una serie de alertas de seguridad emitidas por el Departamento de Estado y distintas embajadas estadounidenses. Washington pidió extremar las precauciones y advirtió a quienes se encuentren fuera de Medio Oriente que reconsideren seriamente los viajes hacia la región.

“Este conflicto militar tiene el potencial de escalar rápidamente”, alertó el Departamento de Estado después de que los hutíes, respaldados por Irán, lanzaran un misil balístico contra Riad. Arabia Saudita aseguró que el proyectil fue interceptado y destruido por sus defensas.

El escenario sumó otro movimiento diplomático estadounidense. El director de la CIA, John Ratcliffe, mantuvo un encuentro con el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, en El Cairo. Allí, el mandatario planteó la necesidad de resolver las crisis regionales por vías políticas y diplomáticas.

Estados Unidos también había rechazado la semana pasada una solicitud saudita para atacar directamente a los hutíes, aunque aprobó posteriormente una venta de 48 cazas F-35 a Riad por u$s24.300 millones. De todas formas, por el momento, no anunció una intervención directa contra el grupo yemení.

En paralelo, Teherán volvió a advertir a Estados Unidos y sus aliados contra una nueva ofensiva y aseguró que responderá ante nuevos ataques contra su territorio o sus intereses. La advertencia profundiza la incertidumbre mientras Washington refuerza sus mensajes de seguridad.