Récord de longevidad: Japón supera las 100.000 personas con 100 años o más

La edad de la población transforma por completo el mapa nipón, donde llegar a un siglo de vida ya no es un hecho aislado sino un fenómeno encabezado, sobre todo, por las mujeres.

15 septiembre, 2026

Cruzar la barrera del siglo de vida solía ser una excentricidad del destino, un dato aislado digno de una enciclopedia de curiosidades. Sin embargo, en Japón esa noción se desmoronó por completo. El archipiélago acaba de cruzar un umbral asombroso al registrar, por primera vez en su historia, a 107.677 personas que superan los 100 años de edad.

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El dato, desprendido del informe anual del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar, grafica un fenómeno fascinante: la longevidad extrema ya no es la excepción, sino parte del paisaje cotidiano.
 
Para tomar dimensión de esta transformación, basta con viajar en el tiempo a 1963, el año en que las autoridades comenzaron a registrar este indicador tras promulgar la Ley de Bienestar Social para Personas Mayores. En aquel entonces, apenas 153 personas poblaban ese selecto club. Tres décadas después, en 1998, la cifra ya rozaba los 10.000 y para 2012 había quebrado la marca de los 50.000. Hoy, tras 56 años consecutivos de batir sus propios récords, esta comunidad sumó casi 8.000 nuevos miembros solo en el último año.
 
Pero si hay un rasgo que define a esta legión de habitantes es su marcada impronta femenina. Las mujeres representan el 87,6% del total, sumando unas 94.298 residentes frente a los 13.379 hombres que lograron alcanzar el siglo de vida. Los expertos suelen atribuir este fenómeno a una combinación casi perfecta de factores: una alimentación tradicional basada en pescado, arroz y vegetales, un sistema de salud universal volcado a la prevención y el arraigado hábito de mantenerse activos, caminando o cultivando vínculos sociales.
 
El anuncio de estas cifras no es casual, sino que funciona como la antesala perfecta para una de las festividades más entrañables del calendario nipón: el Día del Respeto a los Mayores. En esta jornada de feriado nacional, el país entero se detiene no para mirar las estadísticas con preocupación económica, sino para honrar la sabiduría acumulada y celebrar a una generación que encontró la fórmula de la vitalidad en las pequeñas decisiones de todos los días.