Kielmasz está alojado en la U5 de Roca: el operativo nocturno para trasladar al condenado por el primer Triple Crimen

El condenado por el Triple Crimen de Cipolletti lleva entre dos y tres meses alojado en la Colonia Penal U5. Fue trasladado de noche, bajo un importante operativo de seguridad del Servicio Penitenciario Federal.

19 octubre, 2026

Claudio Kielmasz, condenado a prisión perpetua por el Triple Crimen de Cipolletti, está alojado en la Colonia Penal de Roca. Foto: archivo.
Claudio Kielmasz, condenado a prisión perpetua por el Triple Crimen de Cipolletti, está alojado en la Colonia Penal de Roca. Foto: archivo.

Claudio Rodolfo Kielmasz, condenado a prisión perpetua por el Triple Crimen de Cipolletti, está detenido desde hace aproximadamente tres meses en la Colonia Penal U5 de Roca. Su traslado se realizó durante la noche, en medio de un importante operativo de seguridad, después de haber pasado por distintas cárceles del país.

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Kielmasz llegó al establecimiento federal de calle Palacios desde la Unidad 4 de Santa Rosa, La Pampa, donde se encontraba detenido desde octubre de 2023. La información sobre su nuevo alojamiento fue dada a conocer este lunes en el Noticiero del Canal 10. No es la primera vez que cumple parte de su condena en Roca: en abril de 2017 estuvo en la misma cárcel durante aproximadamente 20 días, luego de que la Justicia autorizara un traslado para facilitar el contacto con su familia.

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Kielmasz cumple una condena a prisión perpetua por su participación en el secuestro seguido de muerte de María Emilia González, su hermana Paula González y Verónica Villar. Las tres jóvenes fueron asesinadas el 11 de noviembre de 1997 en Cipolletti, en un crimen que conmocionó a todo el país. En julio de 2001 fue condenado por su participación en los hechos, aunque siempre negó haber cometido las violaciones y los asesinatos.

Los informes psiquiátricos que complicaron sus pedidos para salir de prisión

Uno de los aspectos más controvertidos de su situación penitenciaria es el resultado de las evaluaciones realizadas durante sus años de encierro. Distintos informes psicológicos y psiquiátricos identificaron rasgos psicopáticos, dificultades para desarrollar empatía y características manipuladoras de su personalidad. Esas conclusiones fueron consideradas por los tribunales al momento de analizar sus solicitudes para acceder a beneficios penitenciarios.

En 2010, una evaluación forense advirtió sobre rasgos antisociales y dificultades para reconocer los derechos y sentimientos de otras personas. Tres años después, cuando solicitó salidas transitorias, la Justicia volvió a considerar las características de su personalidad y rechazó el pedido.

Uno de los informes más contundentes fue elaborado en 2015 por el psiquiatra Ricardo Risso. El profesional señaló que Kielmasz había aprendido de sus evaluaciones anteriores y que seleccionaba cuidadosamente qué aspectos de sus pensamientos y sentimientos mostraba durante las entrevistas. También sostuvo que no era esperable que desaparecieran los rasgos psicopáticos identificados.

En 2016, el juez de Ejecución Juan Pablo Chirinos hizo referencia a los problemas para establecer una relación terapéutica estable con una profesional que debía intervenir en su tratamiento. Las evaluaciones desfavorables continuaron siendo consideradas en posteriores solicitudes de beneficios penitenciarios.

Los informes adversos fueron uno de los obstáculos recurrentes en sus intentos de acceder a salidas transitorias, aunque no todas las evaluaciones realizadas durante su detención tuvieron el mismo resultado.

 

Crimen de Yanet Opazo

La historia judicial de Kielmasz tiene otro antecedente vinculado con un crimen ocurrido en Cipolletti. El 26 de junio de 1993, Yanet Opazo fue atacada a tiros y murió al día siguiente, mientras que su amiga Claudina Kilapi resultó gravemente herida. Ambas fueron víctimas de un ataque armado en el barrio Labraña, del que Claudina consiguió sobrevivir.

Durante la investigación, Kielmasz fue señalado como sospechoso y llegó a estar procesado, pero posteriormente resultó sobreseído. En 2006 declaró como testigo en el juicio por el asesinato de Opazo y negó haber cometido el crimen y el ataque a Kilapi.

 
Claudio Kielmasz, el único condenado por el Triple Crimen de Cipolletti, durante una audiencia judicial. Foto: archivo.
Claudio Kielmasz, el único condenado por el Triple Crimen de Cipolletti, durante una audiencia judicial. Foto: archivo.

El antecedente volvió a colocar su nombre en una causa que había conmocionado a Cipolletti años antes del Triple Crimen, aunque no fue condenado por esos hechos.

 

Los reiterados reclamos y su último pedido ante la Justicia

A lo largo de los años, Kielmasz pasó por distintos establecimientos penitenciarios, entre ellos la Unidad 9 de Neuquén, la Unidad 15 de Río Gallegos, la Colonia Penal de Viedma y el complejo federal de Senillosa. También estuvo alojado anteriormente en la Unidad 5 de Roca, por lo que el traslado conocido ahora representa su regreso a ese establecimiento.

En julio de 2025, cuando se encontraba detenido en Santa Rosa, volvió a plantear ante la Justicia una serie de reclamos relacionados con su tratamiento penitenciario. Durante una audiencia denunció que había recibido solamente cuatro entrevistas psicológicas desde su ingreso a esa cárcel y cuestionó que continuaran elaborándose informes desfavorables sin garantizarle, según su planteo, un tratamiento adecuado.

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Su defensora solicitó un plan de atención individual, con seguimiento psicológico y psiquiátrico, y sostuvo que la falta de continuidad terapéutica perjudicaba sus posibilidades de avanzar en el régimen penitenciario. El juez Fernando Romera ordenó una evaluación médica, requirió un plan de tratamiento y pidió analizar su incorporación a un sector de mayor autodisciplina.

Aquella resolución no le concedió salidas transitorias ni dispuso su traslado inmediato. Sin embargo, dejó documentada una discusión que se había repetido durante años: las dificultades para acceder a beneficios penitenciarios frente a evaluaciones adversas y los reclamos de la defensa sobre las condiciones necesarias para avanzar en su tratamiento.

 

El traslado nocturno a Roca

Por ahora se desconoce qué motivó el traslado de Kielmasz a la Colonia Penal de Roca. Tampoco trascendieron detalles sobre el sector en el que fue alojado ni sobre las condiciones de detención que tendrá en este nuevo destino, al que llegó después de casi tres años en la cárcel de Santa Rosa.