El recuerdo del sacerdote argentino que acompañó a León XIV durante su primera visita al país

Antes de convertirse en Papa, Robert Prevost recorrió durante ocho días los Valles Calchaquíes en 2004.

8 noviembre, 2026

La primera visita de León XIV a la Argentina tuvo lugar mucho antes de su elección como pontífice. En septiembre de 2004, cuando todavía era el prior general de la Orden de San Agustín, Robert Prevost recorrió distintas localidades del norte argentino y compartió ocho días con el sacerdote misionero Pablo Hernando Moreno, quien lo acompañó por los Valles Calchaquíes.

El religioso español, que reside en Cafayate desde 1970, fue quien lo recibió en el aeropuerto de Salta y lo trasladó en su Ford Falcon por diferentes comunidades de la región. Durante aquella recorrida, Prevost conoció los paisajes, las costumbres y la historia de los pueblos originarios.

Hernando recordó especialmente la actitud del entonces prior agustino, a quien describió como una persona cercana, interesada en escuchar y conocer otras realidades: "Lo primero que destaco de él es la apertura para escuchar, la cultura del diálogo. Sabía escuchar", señaló.

El recorrido incluyó Cafayate, San Carlos, Colalao del Valle y Santa María, además de una visita a las Ruinas de Quilmes, en Tucumán. Allí, el futuro Papa se interesó por la historia de los pueblos originarios y realizó una visita guiada completa hasta el Pucará del Cerro.

Durante su estadía también hubo momentos de recreación. Prevost disfrutó de las empanadas salteñas, probó el vino Torrontés característico de la región y hasta aprovechó una tarde para jugar al tenis en una cancha perteneciente a la familia Etchart.

La visita anterior a nuestro país

Un vínculo que continuó con el paso de los años

El contacto entre ambos sacerdotes no terminó con aquel viaje. Hernando contó que, cuando visitaba Roma, ya con Prevost convertido en cardenal, solían compartir comidas y conversar.

El misionero recordó que, pese a la jerarquía que ocupaba dentro de la orden religiosa, siempre mantuvo un trato fraternal y una actitud abierta hacia los demás.

"Cuando se fue me quedé con la impresión de que era un agustino que, aunque era superior, era muy cercano, muy dialogante. Nunca se mostró indiferente. Siempre tenía interés por aprender de todo y de todos", expresó.

A más de dos décadas de aquella experiencia, Hernando manifestó su alegría por la elección de Prevost como pontífice y consideró que su llegada a la Argentina representa una oportunidad de encuentro.

"Estoy muy contento de que hayan elegido al cardenal Prevost. Su visita nos va a unir más entre todos los argentinos", concluyó.