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EMERGENCIA

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25/11/2025

Severa contaminación del aire en Teherán obligó a cerrar escuelas y universidades

Las autoridades también impusieron restricciones al tránsito vehicular.

La situación en Teherán se ha vuelto alarmante debido a la severa contaminación del aire, lo que ha obligado a las autoridades a implementar medidas contundentes para salvaguardar la salud de sus ciudadanos. En un intento por mitigar los efectos negativos del alto nivel de smog, el gobierno iraní ha tomado decisiones drásticas que involucran el cierre temporal de instituciones educativas y la sugerencia de trabajar desde casa para la mayoría de los empleados.

Para enfrentar esta crisis ambiental, las clases en la provincia de Teherán se han trasladado a plataformas en línea, excluyendo al distrito de Firuzkuh. Esta medida de emergencia ha sido difundida a través de la agencia de noticias oficial IRNA, reflejando la urgencia de la respuesta del gobierno. Además, para minimizar la exposición de las personas al peligroso ambiente exterior, al personal gubernamental y a los empleados de empresas privadas se les brindó la opción de continuar sus labores de forma remota, exceptuando los sectores esenciales como el de salud y seguridad.

Las restricciones de tráfico se han intensificado, con bloqueos establecidos desde temprano en la mañana hasta la tarde. La estricta regulación sobre la entrada de vehículos apunta a disminuir la circulación dentro de las áreas más afectadas de la ciudad, que alberga a casi nueve millones de habitantes. Asimismo, se ha prohibido el tránsito de camiones con ciertas excepciones, enfocándose fuertemente en aquellos transportes vinculados a la cadena alimentaria y al suministro energético.

La gravedad del problema queda de manifiesto con la clausura obligatoria de actividades en diversas industrias locales. Las minas de arena, las canteras de grava y las plantas cementeras han cesado operaciones temporalmente. Estas acciones buscan reducir la emisión de partículas contaminantes generadas por procesos industriales.

El índice de calidad del aire en la metrópoli ha alcanzado un preocupante valor de 170, clasificándose como perjudicial para cualquier persona expuesta. Esta situación se advierte generalmente durante los meses de temperaturas bajas, donde la falta de viento y precipitaciones contribuye al fenómeno de inversión térmica. Este evento natural intensifica la permanencia de contaminantes en el aire, combinada con las emanaciones de automóviles antiguos y fábricas ineficientemente reguladas, presentando un serio desafío para los habitantes de Teherán.