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17/12/2025

Descubrieron en Neuquén una nueva especie de tortuga prehistórica que reescribe parte de su historia evolutiva

Investigadores del CONICET hallaron restos fósiles de una tortuga de agua dulce que vivió hace unos 90 millones de años en la Patagonia.
Pertenece al grupo de los Pelomedusoides, tortugas de cuello lateral. Foto gentileza
Pertenece al grupo de los Pelomedusoides, tortugas de cuello lateral. Foto gentileza

Un equipo de científicos del CONICET identificó en Neuquén una nueva especie de tortuga prehistórica de agua dulce que habitó el norte de la Patagonia durante el Cretácico Superior, hace aproximadamente 90 millones de años. La especie fue denominada Elkanemys caelestis y pertenece al grupo de los Pelomedusoides, tortugas de cuello lateral ampliamente distribuidas en el hemisferio sur.

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El descubrimiento se realizó a partir de dos ejemplares fósiles hallados en la Formación Portezuelo, en cercanías del lago Barreales. Ambos conservan el caparazón y el plastrón articulados, y uno de ellos presenta un cráneo excepcionalmente bien preservado, un rasgo poco frecuente que permitió avanzar de manera inédita en el estudio evolutivo del grupo. El estudio fue publicado en la revista científica Journal of Systematic Palaeontology.

Los restos fueron encontrados en 2022 por Juan Eduardo Mansilla, técnico y guía del Parque Geo-Paleontológico Proyecto Dino. A partir de ese hallazgo, investigadores del Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (IDEVEA, CONICET–UTN) iniciaron el análisis detallado del material.

Según explicó Mariana Sarda, becaria doctoral del CONICET y una de las autoras del trabajo, la nueva especie fue asignada al género Elkanemys, previamente conocido por Elkanemys pritchardi. “Comparte rasgos suficientes para integrarse en el mismo género, pero presenta diferencias claras, como escudos vertebrales mucho más anchos y una edad geológica posterior. Además, es la primera vez que contamos con un cráneo completo para este género, lo que aporta información completamente nueva”, señaló.

El estudio del cráneo permitió ubicar a Elkanemys caelestis dentro del grupo Podocnemidoidae y diferenciarla de otros linajes de tortugas sudamericanas. De acuerdo con Sarda, los análisis previos basados solo en el esqueleto postcraneal habían llevado a clasificaciones distintas, pero la incorporación del cráneo reveló vínculos evolutivos con especies halladas en la cuenca Bauru de Brasil.

Uno de los ejemplares también presentó rasgos anatómicos poco comunes, como huesos periféricos adicionales en el caparazón y una pequeña estructura ósea en la mandíbula. Para los investigadores, se trataría de anomalías relativamente frecuentes, vinculadas a la plasticidad del desarrollo del caparazón en estas especies.

Ya son cuatro las especies de tortugas pleurodiras registradas en la Formación Portezuelo. “El descubrimiento de Elkanemys caelestis amplía notablemente el conocimiento sobre la diversidad de tortugas de agua dulce del Cretácico y aporta el material craneano más completo conocido hasta ahora para este grupo, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre su evolución”, concluyó Sarda.